Los haitianos y el caballo de Troya

haitianos

Tal como ocurrió miles de años, cuando los griegos fabricaron un caballo como regalo a los troyanos, los cuales nunca imaginaron que dentro estarían las tropas que los subyugarían, al derrotarlos y vengar el rapto de Helena por Paris, sucede en la actualidad otro tanto, con la invasión pacífica y planificada realizada por los hijos de Toussaint Louverture. La isla había sido única e indivisible desde el año 1697 hasta el año 1844. El patriota haitiano Toussaint Louverture, había votado una Constitución en la cual se consignaba que: “la Isla Hispaniola era única e indivisible”, afirmación que ha sido mantenida por las constituciones haitianas posteriores.
Nuestro historiador Daniel Balcácer, director de Efemérides Patrias, el mes pasado señaló que el Gobierno Dominicano debía prestar mayor atención a las ciudades establecidas en las provincias fronterizas, las cuales languidecen en razón del éxodo acelerado de sus habitantes y la suplantación de los mismos por nacionales haitianos.
Podemos afirmar, que la frontera dominicana solo existió durante el régimen de Trujillo. En aquella funesta “Era” cuando a un guardia los destinaban a la frontera, era porque había caído en desgracia o por culpar algún delito. Sin embargo, ahora, los guardias se desviven para que los pongan de puestos a lo largo de la extensa frontera, ya que el menguado sueldo que reciben es reforzado por el permitir que los ilegales crucen la misma, por una suma determinada de dinero. Por eso, en la actualidad la frontera es una quimera, donde solo los altos mandos, de vez en cuando, efectúan una de esas farsas con un nombre exótico “operación para salvaguardar la frontera”, agregándole para mayor énfasis “de los ilegales haitianos”.
Una vez señalamos que el presidente Leonel Fernández, en lugar de erigirles la Universidad en La Limonade, que originalmente se le iba a designar con el nombre del profesor Juan Bosch, sin embargo los haitianos lo cambiaron por el de Henry Christophe, que sepamos nunca ejerció el magisterio, pero sí se constituyó en Emperador, con una corte ridícula, que se suponía era para enfrentar las huestes militares francesas. Si ese dinero no se hubiese despilfarrado en una universidad, la cual tiene un ínfimo número de estudiantes y se hubiese invertido en uno, o dos hospitales de maternidad, de la vertiente haitiana, hoy no tendríamos la enorme cantidad de mujeres haitianas que vienen únicamente a parir en nuestro territorio, con las consecuencias legales que de esta acción se deriva, las cuales constituyen una mayoría de dos a una con respecto a las parturientas dominicanas.
Haití pertenece al CARICOM (Comunidad del Caribe y Mercado Común) organización que constantemente vitupera nuestro país tildándolo de xenófobo y racista; sin embargo, todos los miembros de esa organización caribeña rechazan tajantemente cuando los haitianos tratan de evadir su pobreza y se aventuran en frágiles embarcaciones para llegar a las islas Bahamas, Bermudas y la costa de la Florida. La semana pasada el Gobierno de Guyana negó dar refugio a 154 haitianos alegando que por el hecho de provenir de un país miembro del Caricom serían considerados como visitantes y no como refugiados. Este país Departamento de Francia, con una extensión territorial de 214,970 km2 y solo alrededor de 250,000 habitantes, sería el hábitat ideal para ellos, ya que hablan el mismo creole, está casi desahitado y hasta tienen el mismo color de la piel. Entonces ¿Por qué Francia, que conjuntamente con los Estados Unidos de América, Canadá y Venezuela, apuestan por la “unificación de la isla”, no destinan ese territorio para albergar miles de haitianos?
Brasil, Costa Rica, Ecuador, Venezuela, México y varios países de Centro América, se niegan a permitir la presencia de haitianos en sus territorios, pero cuando en contados casos cuando nosotros deportamos ilegales, nos caen para apabullarnos la O.E.A., Americas Watch y otras organizaciones que comulgan con la idea de la fusión. Que lo tengan presente: ¡Jamás lo permitiremos!
Es más fácil abogar porque sea nuestro país, casi tan pobre como ellos, que los albergue en nuestro territorio, depredando nuestros bosques para la elaboración de carbón vegetal, quitándoles plazas de trabajo en los hoteles turísticos del Este, acaparando el mercado informal de frutas en las ciudades y con ínfulas también de invadir el negocio del “motoconcho”.

Si algún día se suscita una conflagración cuando ya los dominicanos estemos hartos de tantos “pities”, habría que culpar los gobiernos del PLD, que han permitido esta “invasión pacífica” y de los guardias que debieran proteger la frontera y no comercializar con la misma.

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¿A qué carajo va el Presidente?

batalla30marzosantiago¿A qué carajo va el Presidente de la Republica a Santiago, los días 30 de marzo de cada año a realizar un desfile militar y a honrar, supuestamente, a los héroes y mártires de la batalla celebrada en 1844? Lo acompaña una nutrida representación de altos funcionarios, legisladores, militares de dorados entorchados, pero el país está lleno de haitianos, de los mismos a quienes hubimos de combatir cuando se retiraban ahítos de sangre, asesinatos y robos. Volvieron una y otra vez, a hostigarnos, a intentar destruir nuestra soberanía.
Mi buena madre me decía siempre, me predicaba constantemente entre otras cosas, que nunca cayera en el ridículo, que, si tenía la poca fortuna de una caída calamitosa, de las que mueven a risas, me levantara, me sacudiera los fondillos y dijera, “no fue nada”, aunque me doliera.
Aquí hay que llamar la atención a sucedidos y acontecimientos hoy, hace tiempo que perdimos el norte, parece que na e na, que to ta bien, especialmente ahora que Puerto Plata y sus cruces son anegados por aguaceros que no paran y el Gobierno tarda, o no hace nada, para reparar caminos, puentes, carreteras.
Mientras, el Presidente de la República anda con su funda inagotable de Rey Mago repartiendo millones de una cuenta que no se agota, en sus muy bien organizadas “visitas sorpresa”, pero los estudiantes de la tanda extendida son amenazados con la suspensión del almuerzo.
Es bueno preguntar, a la espera de que la respuesta no se limite a lo que dice la Constitución sino a su cumplimiento, ¿cuál es el papel de las Fuerzas Armadas? La Constitución de la República dice que la misión y carácter de los institutos armados es defender la independencia y soberanía de la nación, la integridad de sus espacios geográficos, intervenir cuando lo disponga el Presidente de la república en programas de desarrollo social y económico mitigar situaciones de desastres y calamidad pública, concurrir en auxilio de la Policía para mantener o restablece el orden.
La responsabilidad es pues, toda, del Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, quien tiene la primera obligación en lo que se refiere a la guarda y defensa de la soberanía a través de subalternos militares y policías que, en demasiados casos, traicionan la confianza que se deposita en ellos y ceden ante un simple plato de lentejas. Eso lo saben todos los Presidentes de la República, no es nada nuevo, no le quiero cargar el dado al Presidente Medina.
Pero él sí tiene en sus manos terminar con esa práctica ridícula, falsa y dispendiosa de conmemorar las grandes batallas de la Independencia mientras el país está lleno de haitianos ilegales que se burlan hasta de la Bandera Nacional.
Presidente ¡manos a la obra!

Publicado el: 1 abril, 2017

Por: Bonaparte Gautreaux Piñeyro

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Solución del problema haitiano

Todos deberán recordar que no hace mucho el país vivió el drama de la masiva inmigración haitiana que mereció la intervención del gobierno, a consecuencia de la presión internacional canalizada a través de las Naciones Unidas y de los organismos de derechos humanos de la OEA. De ahí surgió el Plan de Regularización y la Ley para admitir a los dominicanos de descendencia haitiana. Todo eso se hizo y ya no son noticias en los medios los problemas generados por la masiva presencia haitiana y la pobre institucionalidad dominicana para controlar una porosa frontera por donde pasa de todo, incluyendo el tráfico de personas sin control.

Con el paso del tiempo el problema dejó de sonar en los medios y fue sacado del  interés de la ciudadanía y del propio gobierno. Ese proceso de olvido en sí mismo ha sido la mejor solución a un problema que sigue prácticamente igual. Los dominicanos de descendencia haitiana en su mayoría se han quedado como haitianos sin patria, con todo lo que eso implica en materia de violación de los derechos humanos; y sobre las deportaciones de ilegales se desconoce si se hicieron de forma significativa, como debió ser, más allá de las repatriaciones voluntarias que decidieron los propios inmigrantes haitianos ilegales.

Olvidado y así solucionado el problema, el Gobierno, a través del Ministro de Interior y Policía, anuncia que el Presidente acaba de autorizar la extensión por otro año más de la vigencia de los carnets de migración que se otorgaran a los extranjeros que fueron regularizados. La medida es una flexibilización cónsona con la mentalidad tradicional de que la mejor solución del problema es el olvido y sacar del interés de los medios el tema de la presencia masiva de haitianos ilegales, que ponen al descubierto la ausencia de un sistema institucional que sea capaz de regularizar y controlar la inmigración ilegal en el país. Como parte de ese olvido tampoco se ha vuelto hablar de repatriación; de sistema de control de la frontera, puertos y aeropuertos; y de monitoreo de la inmigración ilegal en el país. Simplemente el problema desapareció y por arte de “magia” el Gobierno logró resolver el grave problema de la mano de obra haitiana ilegal, el tráfico por la frontera, la “invasión pacífica” como parte del “Plan de la fusión” y las violaciones discriminatorias de los derechos a los dominicanos de ascendencia haitiana. El problema se resolvió aunque todos los haitianos están igual aquí.
¡El gobierno “merece” un reconocimiento y un gran aplauso por su eficacia mediática!

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La tormentosa vida del envidioso

Uno de los rasgos más significativos de una persona que siente envidia es menospreci ar o realizar comentarios negativos de o tras personas.

Uno de los rasgos más significativos de una persona que siente envidia es menospreci ar o realizar comentarios negativos de o tras personas.

La envidia no mata, pero mortifica… así reza una expresión muy común entre los dominicanos.

Y es que, ciertamente, las personas que albergan este sentimiento viven atormentadas por los logros ajenos, llegando a sentir dolor, ira y desdicha.

Heidy Camilo, psicóloga clínica, explica que la envidia es entendida como un sentimiento negativo: la persona envidiosa siente rabia e ira cuando otra persona logra alguna meta o adquiere algún bien material.

Al ser cuestionada sobre los motivos que pueden provocar este sentimiento, la especialista de la conducta dice que la misma viene dada por una idea de alto sentido de merecimiento y la no aceptación de las propias limitaciones.

Es decir, la persona envidiosa piensa que puede realizar un mejor trabajo o que es merecedora del logro que otra persona obtuvo. Todo esto porque no es capaz de asumir que otro ser humano tiene capacidades y habilidades diferentes a él o ella.
Asegura que las personas que conviven con este sentimiento suelen vivir ansiosas y estresadas, pues cada vez que otra persona logra o adquiere algo se elevan sus niveles de estrés, lo que puede afectar la salud del individuo.

“También existe envidia ‘positiva’ -por así decirlo- en cuyo caso el sentimiento es más bien de gusto y placer porque una amiga o conocida logró alguna meta, y la persona envidiosa en ese sentido, aún no la ha alcanzado”, asegura Camilo.

Surgimiento de la envidia. La terapeuta explica que este sentimiento surge en muchas personas con un sistema de creencias basado en la comparación.

“Cuando comparamos unos niños con otros, les hacemos notar que otros son mejores, esto crea en el menor un pobre auto concepto y a su vez, hace que empiece a desear ser como otros para ser amado a aceptado” advierte.

Con el tiempo se construye una espiral sobre la base de querer ser como los otros y al mismo tiempo trata de esconderlo debajo una imagen de autosuficiencia.

Perfil de una persona envidiosa. Camilo explica que no existe un perfil único de la persona envidiosa, pues todo ser humano en algún momento de su vida ha sentido envidia.

“Algunas personas son más propensas a experimentar este mezquino sentimiento, estas personas a pesar de mostrarse como “sabelotodos” o un poco narcisistas, en realidad viven una profunda inseguridad en sí mismas”, dice la psicóloga.

Explica que este tipo de persona no se conoce y mucho menos se acepta, tiene una pobre autoestima y una gran necesidad de reconocimiento personal y social.

¿Cómo identificar a un envidioso? Identificar a un ser envidioso es fácil. La persona envidiosa no lo dice directamente, pero cuando alguien logra o consigue algo se muestra furiosa y crítica absolutamente todo, inclusive llega a decir que él o ella lo hubiera hecho mejor, explica la especialista de la conducta.

Además, suelen tener diversas formas de expresión, ya que la envidia no pasa desapercibida. Entre esas formas comunes, los envidiosos manifiestan su sentimiento con críticas, murmuración, injurias, rechazo, agresiones, represión, humor negro, rivalidad, y difamación.

Manejar este sentimiento. La especialista explica que para aprender a manejar este dañino sentimiento, primero se debe hacer una profunda auto exploración para descubrir cuáles son sus fortalezas y limitaciones como ser humano.

Luego aceptarlas y aprender a maximizar, es decir, potencializar las fortalezas y renunciar a la idea de que se es bueno en todo. Esto es falso. “Todo ser humano tiene debilidades, esto es lo que nos humaniza”, concluye Camilo.

hoy.com.do

Documental – La vida de un maestro del periodismo dominicano

gomez pepin

Radhamés Gómez Pepín

Radhamés Gómez Pepín fue uno de los cinco grandes maestros de periodismo dominicano y y aportó a la comunicación colectiva de casi tres generaciones, una ética y un afán por la búsqueda de la verdad y por la corrección el lenguaje utilizado para comunicar los acontecimientos.

La afirmación la hizo anoche Don José Luis Corripio Estrada, presidente del Grupo de Comunicaciones durante función premiere del documento visual, Radhamés, Legado de un periodista, realizada en Palacio del Cine, Blue Mall, ante la presencia de familiares, periodistas y público sensibilizado por su trayectoria.
Corripio indica que Gómez Pepín prestigió El Nacional en su gestión como ejecutivo a lo largo de 27 años, durante el ceremonial previo a la exhibición del documento visual.
Los otros cuatro maestros de periodismo que se citan son: Germán Emilio Ornes, Rafael Herrera, Cuchito Alvarez y Rafael Molina Morillo. Los tres primeros son fallecidos. Molina se mantiene activo como director del diario El Dia.
“Radhamés es uno de esos hombres que supo marcar su tiempo con un trabajo socialmente responsable y útil y que no era el tipo mal hablado y de temperamento difícil que aparentaba. Eso era un personaje. Era un ser muy sensible, defensor de la gente con menos incidencia y posibilidades y sobre todo un buscador de la verdad, donde quiera que estuviera e independiente de a quien beneficiara o perjudicara. Nunca podremos olvidarlo. Por eso estoy aquí esta noche” afirmó Pepín Corripio.
El documento visual de 29 minutos es dirigido por José Rafael Sosa, quien escribió el guión, sobre idea original de Peyi Guzmán, quien además fue director de fotografía.
El equipo
La edición estuvo a cargo de Angélica Salvador, el realizador de la animación de apertura fue Jochy Reyes, del Estudio La Crema, la tecnología DCP para su proyección digital, fue aportada por José Delio Ares García, y la banda de sonido estuvo a cargo de Gean Alberto Méndez (chellista) y Camilo Rijo Fulcar, (guitarra clásica), grabada en el estudio Junior Lab. La segunda cámara y los videos de archivo son de Manolito Jimenez.
En el documental, Gómez Pepín revela detalles de la forma en que Trujillo se relacionaba con los medios, la dificultad de que no se le podían hacer preguntas y que, en cambio, había que tomar como un dictado, sus declaraciones.
Destaca Gómez Pepín la importancia de papel jugado por el doctor Germán Emilio Ornes Coiscou, de quien dijo que hay gente en recordarlo por los aspectos que menos le favorecen y que sin embargo fue uno de los grandes de periodismo dominicano.
Pulsaciones
Revela que durante el tiempo que publicó su columna Pulsaciones, iniciada en los años sesentas, “nadie nunca, en ningún periódico, se atrevió a quitarle una coma. Lo digo para que quede para la historia” dice en el documento visual.
Radhamés Gómez Sánchez, su hijo, a nombre de la familia, agradeció la iniciativa de realizar el proyecto que expone la vida y obra de su padre, del que dijo marcaba el ritmo nacional con su célebre columna Pulsaciones.
El director del trabajo, José Rafael Sosa, destacó el de Producciones Coral, por intermedio de Manuel Corripio, el Banco BHD-León, y agradeció a Josefina Navarro por su aceptación de la idea y a Lorenzo Gómez Marín, quien a nombre de Logomarca, se sumó al proyecto.
Su vida
Nació en Santiago, el 14 de diciembre de 1927. Fueron sus padres la maestra Ana Mercedes Pepín de Gómez y Ramón A. Gómez, quien fue periodista del periódico La Información.
Gómez Pepín, falleció a los 88 años el 26 de octubre del pasado año, cuando ostentaba el cargo de director de El Nacional.
Periodista por más de medio siglo, inició su carrera a muy temprana edad en La Información, en su natal Santiago, junto a su padre.
Ingresó, convocado por Rafael Molina Morillo, a El Nacional desde su fundación, el 11 de septiembre de 1966, del cual llegó a ser director en 1988, posición en que se mantuvo hasta la hora de su muerte. También fue fundador del desaparecido vespertino La Noticia, y reportero y columnista de los diarios El Caribe y Listín Diario.
Fue Premio Nacional al Periodismo 2009, que otorga el Gobierno Dominicano y el Colegio Dominicano de periodistas, por sus méritos acumulados durante más de 50 años de ejercicio profesional. Procreó siete hijos.

FICHA TECNICA
Título: Radhamés, Legado de un periodista
Año: 2015
Producción: Producciones Coral, Banco BHD-León
Dirección y guión: José Rafael Sosa
Idea original y fotografía: Peyi Guzmán
Video archivo y cámara dos: Manolito Jiménez
Género: documental
Edición: Angélica Salvador
Banda sonora: Camilo Rijo Fulcar/Gean Alberto Méndez
Estudio grabación: Junior Lab
Animación/Oppening: Jochy Reyes (La Crema Estudio)
DCP: José Delio Ares García
Transcripción: Eduardo De León Mieses
Corrección guión: Luz Aida Cruz

 

José Rafael Sosa

Remolacha.net

Santiago ya no es Santiago

santiagocaballerosLa limpieza se respiraba en el aire. Y el aire limpio transportaba el aroma del café y el pan recién horneado. “Santiago, la ciudad más limpia del país”, nos repetíamos llenos de orgullo. Y era verdad.

Era cosa del ayer pasearse por las calles de Santiago y quedar maravillado por la impecable limpieza de sus calles.

Recuerdo cómo las familias, después del café, barrían un tramo del frente de la casa, recogían la basura y la depositaban en latas, tanques o cualquier envase apropiado, lista para el camión de ornato del ayuntamiento.

Los camiones compactadores pasaban todos los días. (Siendo niño, nunca puedo olvidar que un día me encomendaron la tarea de velar para que los recogedores de basura del Ayuntamiento no se llevaran una bolsa plástica, bien resistente, conteniendo los desechos de la casa.

Por un descuido imperdonable estuve a punto de perder la “funda de material”. Me distraje y cuando vine a darme cuenta los obreros se habían llevado la basura con funda y todo. Entonces corrí como un poseso tras el camión, vociferando “¡ei materiai no,  ei materiai no, ei materiai no!”.

Mis amigos se cebaron conmigo. Cuando llegaba a los grupitos de la esquina, ese era mi recibimiento: “ei materiai no,  ei materiai no”).

Pues, aquella cultura de la limpieza se afincaba en la valoración del espacio público como una extensión de la casa, difuminando así la frontera entre lo privado y lo público.

La limpieza se respiraba en el aire. Y el aire limpio transportaba el aroma del café y el pan recién horneado. “Santiago, la ciudad más limpia del país”, nos repetíamos llenos de orgullo. Y era verdad.

Hoy en día, no obstante, hemos cambiado esos valores. Limpiar el frente de la vivienda no se concibe como una práctica de higiene comunitaria ni como un deber ciudadano. Si algún vecino reclama a otro por tirar la basura en la calle, se ha vuelto normal la respuesta: “eso le toca al ayuntamiento”.

Las plazas, parques, bulevares y rotondas, por otro lado, eran verdaderos espacios de encuentro y esparcimiento familiar. Los clubes culturales y deportivos se reunían, por ejemplo, en los parques. Los Boy Scouts, también.

La Tropa No. 49, a la que pertenecí, tenía como punto de reunión el Parque Fernando Valerio. El club del mismo nombre y la Tropa No. 70, también concurrían ahí.

Cada grupo ocupaba una parte de la rotonda del parque, donde una fuente de agua en el centro se iluminaba por las noches con luces de colores. Nadie interrumpía a nadie.

Los parques del Santiago de hoy son impenetrables. Están rodeados de una verja perimetral de hierro grueso, y con puertas pesadísimas. En ocasiones permanecen todo el día cerrados, dizque para evitar que los delincuentes entren y hagan de la suya.

Las rotondas desaparecieron. Los especialistas urbanos aseguran que éstas no son propias para las vías de una ciudad grande y moderna, porque obstruyen el tránsito.  Eso dicen. Imagínense el tono cuando pronuncian “una ciudad grande, moderna…”, pero sin atreverse a decir el otro calificativo apropiado, “y sucia”.

Sin embargo, es común tropezarse con un taller de mecánica en la acera. Mientras a los buhoneros de las calles principales el ayuntamiento los desaloja y no precisamente con cortesía.  

Todavía más, los restaurantes, bares y colmadones colocan sus mesas y sillas en plena calle. Pero seamos claros: eso sucede en las grandes ciudades del mundo: Paris, Nueva York, Barcelona, Buenos Aires, etc. Por las noches, sillas, mesas y manteles en todos lados. En el día, sin embargo, el entorno está limpio, como una casita de cristal.

La diferencia entre el resto del mundo y Santiago, está en la regulación transparente de la actividad lúdica y comercial por parte de las autoridades locales y nacionales. Cada establecimiento tiene conciencia sobre el destino que darán a los arbitrios o tributos pagados al gobierno.

¿A caso no es posible lograr que nuestros ayuntamientos regulen con transparencia esta situación?

¿Contempla La Agenda Cultural de Santiago, a presentarse el 11 de febrero, estudiar las razones de tal involución?

Santiago ya no es Santiago. Es una ciudad cualquiera.

Acento.com.do

Consejos de un millonario para juventud dominicana

Foto: José Luis Corripio Estrada (Pepín)

Foto: José Luis Corripio Estrada (Pepín)

Pepín  exhorta a la juventud no inventarse necesidades y a evitar la ostentación

Dijo que la gente debe tener deseos de progresar, pero nunca ver el progreso como una dádiva para salir de la pobreza. “Tienen que estar dispuesto a pagar el precio que han pagado los que han salido de pobres honestamente, puntualizó.

Santo Domingo. El empresario José Luis Corripio Estrada (Pepín) exhortó anoche a la juventud dominicana a no inventarse necesidades irreales ni exhibir riqueza económica como muestra de éxito, ya que es socialmente injusto y peligroso.

Corripio Estrada hizo la sugerencia al participar como entrevistado en la primera entrega del programa Aquí es la Noticia conducido por el periodista Fernando Quiroz y que será  transmitido todos los domingos a las 9:00 de la noche por el canal 25, que anunciará nueva imagen y programación próximamente.

Durante la entrevista el empresario reflexionó a cerca de diversos temas de interés, entre ellos, su visión sobre la clave del éxito, la familia, la riqueza, la humildad, el significado del país para la familia Corripio y sus años de estudios junto a Francisco Alberto Caamaño, líder constitucionalista.

“Considero que la juventud, primero, debe hacer muchos esfuerzos…no se le da valor a lo regalado; segundo, no inventarse necesidades innecesarias. ¡Eso está de moda hoy en día!”, reflexionó Corripio.

Destaca  que para tener éxito también hay que estudiar y conocer la actividad a la que se dedica y si no se  tiene éxito al principio se debe tener la seguridad de que con persistencia tarde o temprano se logrará. “Por dos vías: o porque los competidores en la carrera se cansan o porque no hay pared que aguante un madarriazo todos los días y eso es  tan importante como la preparación y la inteligencia”.

Dijo que la gente debe tener deseos de progresar, pero nunca ver el progreso como una dádiva para salir de la pobreza.  “Tienen que estar dispuesto a pagar el precio que han pagado los que han salido de pobres honestamente, puntualizó.  

Contó que su padre vino en un barco y decía que vino en tercera clase porque no había cuarta, y él no necesitó de ningún apoyo político y de ningún otro tipo de ayuda salvo la salud que le acompañó toda la vida y un trabajo que yo a veces lo he catalogado de “demencial”  porque parece que las 24 horas del día eran pocas para trabajar, pero eso no fue un año ni dos ni tres, sino por décadas y décadas.

“Él salió a los 97 años de la oficina para la clínica donde se internó cuando murió. Y tuvo la suerte que hasta esa fecha nunca dijo un disparate, tuvo la cabeza clara” agrega sobre su padre.

Corripio reveló que tiene 96 capítulos entre comillas que he seleccionado a través de más de 50 años de meditación de mi vida porque yo suelo casi todos los días hacer ejercicios hora y media y esa hora y media es para el cuerpo y para el espíritu porque medito y entonces voy anotando y depurando muchas condiciones.

Éxito y humildad

Al reflexionar sobre el éxito y la humildad puso como ejemplo al expelorero de Grandes Ligas Pedro Martinez de quien dijo le sobra humildad.

“El éxito no es un derecho que se adquiere por el esfuerzo ni la preparación. Hay gente que trabaja más que uno y tiene más condiciones que cualquier otro que tiene éxito, y no tiene éxito”, expresó.

Y continuo diciendo: “Entonces, el éxito no es un derecho, hay que recibirlo con humildad. La expresión de la exhibición del éxito además de ser peligrosa socialmente y negativa es injusta porque hay factores que le llegan a uno sin uno tener méritos para ello sino que le llagan gratuitamente, circunstancias que le llegan gratuitamente y eso es algo que la humildad cuenta mucho”.

Reflexiona y se pregunta, ¿es uno dueño de lo que tiene? están equivocados los que eso piensan. “Uno es un administrador de lo que uno dice que es de uno. Eso se queda y uno se va, y viene otro a administrarlo después. El que no tenga un sentido realista de la vida está equivocado”.

¿Qué significa RD para la familia Corripio?

Sobre la República Dominicana dijo “Nosotros estamos identificados con este país, nosotros no tenemos este país como un lugar para enriquecernos. Nosotros tenemos este país antes que eso como un lugar para vivir y morir y aquí nos enterramos sin pensar en irnos para otro país a disfrutar de dinero o de pobreza si esto se hubiera descompuesto”. Manifestó que cualquiera que hubiera sido el devenir de la historia dominicana la familia Corripio hubiera seguido aquí. “Eso no estaba en discusión”, recalca.

Considera a República Dominicana como su esencia de vida. “Nosotros estamos adheridos a la tierra que pisamos. Todos mis hijos y nietos son dominicanos, eso no es estableciendo diferencia de nacionalidad…Pero la doctrina y todo… es que en este país todo somos inmigrantes. Afortunada o lamentablemente todos  fuimos inmigrantes, todos venimos de un sitio, la raza autóctona lamentablemente desapareció”.

Sobre ese aspecto añade que unos llegaron primero y otros después. Eso es un común denominador, y el otro común denominador es que todos éramos pobres en algún momento, ningún rico vino aquí a establecerse aquí si tenía riquezas en Europa, en Estados Unidos, en España. No. Aquí no vino ningún inmigrante rico.

Sobre riqueza

“Yo no he visto ningún entierro con una caja de seguridad. La riqueza, yo mismo ni me preocupo  por saber cuantitativamente el monto de mis bienes o bienes activos porque yo no trabajo por eso, yo trabajo para sentirme eficiente y sentir que desarrollo una labor y yo mismo me pongo notas de: sobresaliente, aprobado o suspendido.  Bajo el criterio de los resultados en el aspecto económico”, indicó.

En ese sentido, afirmó que ha sacado notas por encima del promedio.

Dijo que a veces que se cree que el éxito está en hacerse rico y no necesariamente, al contrario, el éxito más transitorio es hacerse rico, con razón hay una expresión que dice es pobre que nada más tiene dinero.

Clave del éxito: la familia

La familia es una clave en el éxito y yo lo digo en las charlas, la unión familiar es uno de los pilares de nuestro éxito y dije hace poco en una universidad que me dio un doctorado Honoris Causa que no había nada más terrible para un negocio que una desavenencia entre familiares o socios, porque no había competidor  ni adversario que te hiciera tanto daño como un socio o un familiar  en desavenencia.

Porque el competidor está afuera y en el sentido figurado los ataques que te tira son de afuera y chocan con tu pared dónde estás protegido con tu familia y socios, pero si la desavenencia es dentro te pueden poner la carga de dinamita ahí en la zapata del edificio y eso es terrible.

“Imagínate un barco uno remando para adelante y otro para atrás”, reflexiona.

Compañero de estudios de Caamaño

Pepín y Caamaño fueron compañeros de pupitre en el Colegio La Salle, revela.

“Quizás muchos lo ignoran pero yo recuerdo en tercero o cuarto curso antes de él ir a estudiar creo que a Estados Unidos porque no continuo en el colegio todo el tiempo conmigo pero hubo como tres años que lo sentaban a él en el mismo pupitre que a mí porque eran doble los pupitres”, dijo.

Agrega que la circunstancia se dio obedeciendo no a una casualidad sino a un orden. “Nos sentaban en el orden de los apellido- Corripio-Caamaño- parece que no había ningún apellido entre CA y CO”, relata.

Añade que Caamaño en esa edad, tercer año de la primaria, fue cuando empezó a tratarlo y conocerlo.

“Él era igual que el año 65, pocas palabras, no discutía mucho pero cuando no le gustaba algo terminaba con una trifulca con el contrario que terminaba peleando”.

Expresó que Caamaño era fácil de pelear y no argumentaba mucho previamente, cosa que es lo más normal que se ofenden de palabras y luego pelean.  “Él iba directo a la acción lo cual significa que su temperamento no varió mucho con los años”.

Acento.com.do

Identidad persistente

Federico Henríquez Gratereaux.

Federico Henríquez Gratereaux

En el año 2004 escribí un largo ensayo, dividido en seis partes y un apéndice, titulado “Identidad persistente y mutante”. Expuse en esas páginas que la identidad social de los judíos se ha mantenido a través de los siglos; a pesar de haber perdido su Estado, su territorio, su lengua, los judíos siguen siendo judíos. Han resistido toda clase de vejámenes y persecuciones desde el año 70 de nuestra era.

Finalmente, después del holocausto han recuperado su Estado, un territorio disputado continuamente y hecho renacer la lengua hebrea. Este también es el caso de los polacos, quienes han sobrevivido a los repartos de su país realizados por Austria, Prusia, Rusia y Francia.

La persistencia de la identidad de los pueblos puede comprobarse en Europa, en el Medio Oriente y en las Antillas. La identidad hispánica de Puerto Rico se conserva viva tras un siglo de dominación norteamericana. Es claro que la influencia de los países anfitriones de los judíos es perceptible en sus costumbres; sin embargo, mientras la persistencia es prolongada y firme, la mutación es lenta y “precaria”. La Comunidad Económica Europea y la Unión Monetaria Europea –admirables esfuerzos de organización política e institucional-, no han podido borrar las diferencias nacionales entre franceses, alemanes, italianos. La historia acumulada ha fraguado diversos caracteres nacionales que, ciertamente, evolucionan y cambian, a paso de tortuga, a partir de un torso “persistente”.

Por diligencias de la doctora Pura Emeterio Rondón se ha celebrado un coloquio en un auditorio de la UASD, para examinar este ensayo en el que planteo asuntos de urticante actualidad. Participaron en él los doctores: Leonardo Díaz, Juan Martínez Luque, Cristina Aguiar y Eduardo De windt. En los noticiarios internacionales aparecen todos los días menciones de los kurdos, un pueblo que constituye una nación, pero no tiene un Estado que la dirija.

Por eso es tan importante la distinción entre pueblo, Estado y nación. Lo mismo que la conexión de esas tres cosas con el concepto de territorio. En esta esta época de masivas migraciones, de confrontamientos étnicos y religiosos, es útil aclarar esas diferencias substantivas. No es menos importante distinguir entre raza y cultura y raza y nación. En África existieron siempre muchas culturas distintas de raza negra.

Hoy.com.do

Una caldera colectiva

Federico Henríquez Gratereaux.

Federico Henríquez Gratereaux.

El hombre es un animal terco e indisciplinado, que sólo acepta los reglamentos después de una larga experiencia negativa. Los muchos tropezones le obligan a levantar los pies. A medida que en las calles de una ciudad aumenta la circulación de vehículos, es más visible la necesidad de semáforos y de policías de tránsito. El crecimiento de la población de un país exige más comida, más alojamientos, más educación, más puestos de trabajo, mejor organización del registro civil y de las oficinas de extranjería e inmigración. Las poblaciones sumadas de la RD y de Haití sobrepasan ya los veinte millones de habitantes.

Los problemas de las relaciones dominico-haitianas puede decirse que han empeorado en los últimos años. Los diplomáticos haitianos se expresan cada vez con mayor desparpajo; algunos son francamente desconsiderados u ofensivos; los asuntos de comercio también han tenido crecientes dificultades: con respecto de los huevos, de la harina, de los pollos, del paso de camiones de carga pesada. Lo de las repatriaciones de indocumentados no necesita ser mencionado, pues ese es el centro de la controversia. El gobierno del Presidente Medina ha recibido toda clase de presiones de organismos internacionales, de legisladores y funcionarios extranjeros, para que acepte la presencia de cientos de miles de haitianos sin documentos.

Los abusos contra nuestro país han sobrepasado todos los límites; tribunales internacionales, organizaciones defensoras de los derechos humanos, congregaciones religiosas, proponen que desconozcamos el ordenamiento político de la nación, que “violentemos” la soberanía o modifiquemos la Constitución vigente. El Presidente Medina ha aguantado el chaparrón con paciencia de estadista; y en algunas ocasiones oportunas, ha dicho escuetamente todo lo que hay que decir. Después, el trabajo de la Dirección de Migración y el Ministerio de lo Interior ha seguido su curso.

Pero en diversas localidades del país han surgido enfrentamientos entre dominicanos y haitianos. La actitud prudente de las autoridades ha impedido que estos incidentes cojan cuerpo y degeneren en una guerra civil. Las diferencias culturales entre haitianos y dominicanos, y la animadversión producida por las demandas internacionales, calientan esa caldera colectiva. Finalmente, la actitud de los dominicanos comunes garantizará la soberanía, apoyará a los “legítimos poderes establecidos” y rechazará las exigencias de la OEA.

Federico Henríquez Gratereaux /   hoy.com.do

Poblaciones divididas

Federico Henríquez Gratereaux.

Federico Henríquez Gratereaux.

Ahora que se habla de “problemas políticos regionales”, tal vez sea conveniente precisar algunos asuntos con relación a las islas del Caribe. En primer lugar, debe destacarse que nuestra isla tiene una posición geográfica central en el archipiélago antillano. Ese carácter “central” ha determinado su destino a lo largo de la historia. Todas las grandes potencias han disputado por el control de las islas del Caribe: por razones estratégicas, comerciales, de navegación. Esa es la causa de que unas islas hayan sido francesas y otras inglesas, holandesas, danesas, norteamericanas, españolas. Muchas de ellas todavía lo siguen siendo y un buen número de las Antillas menores pertenece a la Commonwealth.

Nuestra isla dividida es resultado de los “arreglos” políticos entre España y Francia durante los siglos XVII y XVIII. En estos días, con motivo de las desafortunadas declaraciones del secretario de la OEA, se han mencionado varias islas divididas territorialmente: Borneo, Irlanda, San Martín. Esta última, en las Antillas, es holandesa y francesa. Divisiones territoriales entre varios Estados es lo que ha ocurrido en todos los continentes; también sucede en muchas islas del mundo. Es frecuente que se produzcan “conflictos fronterizos”, negocios turbios, contrabando. Puede decirse que es algo “normal y natural”. No es asunto grave la división del territorio; si lo es la de las poblaciones.

Bélgica es un Estado binacional donde flamencos y valones viven, en efervescencia perpetua, en el mismo territorio. En la isla de Chipre están enfrentadas dos poblaciones. La isla no está dividida; las poblaciones sí. Hay chipriotas turcos y chipriotas griegos. Pero se odian y colocan muros para dividir los barrios en los que mantienen una guerra civil, silenciosa y demoledora. Ambos grupos son chipriotas, tienen derechos ciudadanos; pero unos son griegos y otros son turcos.

La República Dominicana es el país de las Antillas con infraestructuras más desarrolladas; posee carreteras, canales de riego, numerosas presas, comunicaciones, redes eléctricas; la población, casi íntegramente, utiliza teléfonos celulares. Haití, en cambio, está postrada económicamente e intervenida militarmente; Puerto Rico, en bancarrota; Cuba, en proceso de reanimación política, deberá “abrirse al mundo”. Por tanto, “la región” -en sus islas mayores- sufre una crisis. ¿Por qué debe promoverse la integración de dos poblaciones adversarias?

Federico Henríquez Gratereaux /  hoy.com.do