Jose Manuel Glas

Jose Manuel Glas.jpgFue un singular personaje del siglo XIX.

Comerciante, diplomático, político y filántropo, José Manuel Glas es una de las figuras más atrayentes del Santiago de la segunda mitad del siglo XIX.

Nació el 9 de abril de 1834 en la villa de Cotuí, siendo hijo de José Glas Adames, un sacerdote que luego ahorcaría los hábitos y de la mulata María Lucas, apodada Mariquita.

A pesar de que llevaba el apellido de su padre, Glas siempre se presentó como hijo natural. Creció en San Francisco de Macorís, donde fue bautizado por un haitiano, jefe de escuadrón en esa ciudad, de apellido Ambot y la señora María Luisa Alejandrino.

El general Gregorio Luperón resaltaba de él su carácter afable, su fisonomía risueña, su mirada seductora, la fineza de su trato y su introspección. El norteamericano Randolph Keim lo recordaba como un hombre de pequeña anatomía y formal en exceso. Sus gustos aristocráticos llegaron al extremo de marcar sus trajes, camisas, medias, pañuelos y otras prendas de vestir con una letra “G”, identificatoria de su apellido.

En 1861, decidió abandonar San Francisco de Macorís y mudarse a Santiago, que era una ciudad con mayores expectativas de progreso; como recordaba Luperón, “sus cálculos eran más poderosos que su razón”. Glas compró un solar en la acera sur de la calle de la Cuesta Blanca (hoy Duarte), entre el callejón del ex-Convento (hoy General Cabrera) y la calle Del Sol. Allí levantó unos almacenes, que el incendio del 6 de septiembre de 1863, en la guerra de la Restauración, destruyó. Después del incendio, Glas fue uno de los primeros en restablecer su comercio. Sobre las ruinas de sus almacenes construyó un nuevo inmueble de dos plantas que respondía a tres propósitos: un lugar para la venta de mercancías, un almacén y una vivienda.

Glas se había integrado tempranamente al movimiento restaurador. Aunque se contó entre los que salió a recibir a los primeros soldados de los batallones de la corona española en Palmar, el 22 de abril de 1861 y que ya en la ciudad se esmeró en obsequiarlos, luego decidió apoyar a los dominicanos. Estuvo implicado en el movimiento del 24 de febrero de 1863 en contra de la Anexión y ese mismo año fue “comunicado” masón junto a varias personalidades por el delegado de la Gran Logia Nacional, Antonio Delfín Madrigal hijo. También formó parte de la Comisión de Hacienda del Gobierno Provisional Restaurador.

En 1867 fue regidor del Ayuntamiento y en 1869 era Venerable Maestro de la logia de masones Nuevo Mundo No.5. El 10 de junio de 1870, Glas casó con Gumercinda Malagón, hija de Ambrosio Malagón y Saturnina Pérez, viuda de Victoriano Pérez y con quien había procreado una hija, Clementina. Para Glas, fue de su eterna consideración y afecto, al punto que la envió a estudiar a Alemania, empeñado en darle una buena educación. En poco tiempo, la casa comercial de Glas llegó a ser la más grande de Santiago y una de las más fuertes del Cibao. Tenía las cosas más indispensables y sus clientes venían de todas partes. Sus capitales y su nombre aumentaron. Su esposa sería testigo del crecimiento de su fortuna como exportador de tabaco y campeche, destilador de alcoholes, prestamista, contratista de obras públicas y propietario de numerosos inmuebles en el Cibao.

En 1874, ocupando el Ministerio de Hacienda, fue comisionado por el gobierno de Ignacio María González para negociar un empréstito de tres millones de pesos en Europa. En 1875 fue miembro de la Junta de Fábrica de la Iglesia Mayor, instalada el 1 de abril de 1875 y empresario de la reconstrucción de la casa de gobierno en Santiago. Ese mismo año salió nuevamente con destino a Europa, esta vez específicamente a París, en representación del gobierno de González, para celebrar un contrato con el señor Mardochée Lambert, negociante armador de esa ciudad, para la explotación de los guanos, guanitos y fosfato de cal de la isla de Alta-Vela.

Talento y fortuna no le faltaban, como apuntaba Luperón. En 1874, después de su renuncia como Ministro de Hacienda, obtuvo del Poder Ejecutivo dos concesiones, una para acometer la empresa de canalizar el río Yaque, desde Santiago hasta la desembocadura del río en [Montecristi]] y otra para la apertura de un camino de Santiago a Puerto Plata. En 1876 en su finca en Punta de Mangle, Samaná, comenzó a fomentar cacao y en Estero Balsa, la compra de campeche, mientras que en 1877, estableció una finca de 1,200 tareas en Cabeza de Toro, en la banda sur de la península de Samaná, a la que bautizó con el nombre de Gumercinda y en la que sembró caña de azúcar yerba de guinea.

En 1881, decidió invertir dinero ganado en sus actividades comerciales en el financiamiento de una obra de infraestructura de importancia para la ciudad: un puente sobre el arroyo de Nibaje. Ya antes había prestado su concurso económico para la construcción y arrendamiento del mercado de Santo Domingo en 1878 y el de Santiago en 1879. Incondicional del presidente Ulises Heureaux, en 1882, le adjudicó la construcción de la torre del reloj en la Fortaleza San Luis y del Palacio de Gobernación en 1884.

En 1888 presidió la Junta de Fábrica creada por Monseñor Fernando Arturo de Meriño para la continuación de los trabajos de la Iglesia Mayor, paralizados en 1884 y reiniciados entonces. En 1889, integró el Comité Propagador del proyecto del Ferrocarril Central Dominicano y fue uno de los expositores dominicanos en la Exposición Universal de París, contándose entre los primeros representantes de nuestro país en una exposición en el extranjero. En 1890, fue junto a su yerno Enrique Pou, cofundador de la sociedad “Amigos del Adelanto”, creada por el Pbro. Angel Rusterucci, párroco de la iglesia Nuestra Señora de la Altagracia, para impulsar la construcción del parque Colón. En 1891 se unió a Manuel de Jesús Galván y al munícipe mocano Carlos María de Rojas en la “Carlos M. de Rojas y Ca.” para fundar la “Compañía del ferrocarril mediterráneo del Cibao”, en el interés de establecer un ferrocaril que comunicara las provincias de Santiago, La Vega y Espaillat, con una vía lateral hasta San Francisco de Macorís.

En ese mismo año decidió donar gustosamente al hospital “San Rafael”, recién fundado por la sociedad “La Caridad” el usufructo, por tiempo indefinido, de la barca que había mandado construir para el cruce del río Yaque en el paso de Los Borbones. En 1892, fue miembro de la subcomisión regional creada con motivo de la celebración del IV Centenario del Descubrimiento de América.

Glas ya se encontraba enfermo de tuberculosis en octubre de 1891. Sintiendo con seguridad que perdía sus fuerzas, en ese mismo mes puso en venta varias de sus propiedades, entre ellas siete estancias abandonadas en Samaná. A propósito de su quebranto, hizo construir en San José de las Matas una casa en madera de caoba y otras especies preciosas, en la que buscó recuperar su salud, entre aquellas serranías de clima seco pero fresco. Después de una estadía de más de tres meses, entre octubre de 1891 y febrero de 1892, en junio de ese año viajó a Hamburgo, Alemania, en compañía de su esposa, la señora Claudina Moya y el Dr. Pedro Pablo Dobal En Berlín se entrevistó con el famoso Dr. Robert Koch, descubridor del bacilo de la tuberculosis. En agradecimiento a sus servicios, Glas obsequió al Dr. Dobal un bastón de marfil.

En 1893, temiendo cercana tal vez la muerte, puso en venta una estancia en Monte Abajo, Moca. El 24 de noviembre de ese año, se instaló a instancias suyas una Sociedad Agrícola Comercial, para “propender al adelanto y progreso de la agricultura”, siendo electo como su presidente. El 16 de agosto de 1894, los jóvenes que habían fundado el Centro de Recreo lo habían declarado Miembro Honorario de esa sociedad. Pero ya todo estaba perdido. Tendría una contextura cadavérica. Consumido, el 23 de noviembre de 1894 hizo llamar a Sebastián Pichardo para dictar su testamento.

La muerte le sorprendió en 1895, el 9 de enero. Tenía entonces sesenta años de edad. Al momento de dictar su testamento, el mausoleo que Glas había encargado a Italia para recibir sus restos y los de todos los miembros de su familia, no había llegado al país. Había sido encargado al escultor Oreste Bardi a un costo de quince mil francos. Este imponente panteón en el Cementerio Municipal de la 30 de Marzo – cuyo toque humano se lo confiere la estatua yacente de Glas, tallada en Niza, Francia, en el taller de Jules Feberv, para quien posó acostado con una mortaja – es una obra ecléctica, pues en él se combinan lo clásico, lo románico, lo gótico y el art nouveau.

Texto: enciclopedia dominicana

Un dia como hoy nace Johnny Pacheco

jonnypachecoJOHNNY PACHECO
25 de marzo de 1935, nace:
Juan Azarías Pacheco Kiniping (Johnny Pacheco).
Músico, compositor, arreglista, director y productor de música dominicano, nacido en Santiago de los Caballeros. Llamado el “Padre de la Salsa”, se le considera el creador de este concepto musical, la cual se aplica los ritmos del Caribe Antillano. A los once años emigra con su familia a Nueva York donde aprendió a tocar instrumentos de percusión en la AcadeAmia Juilliard. A finales de los años 50 fue parte del conjunto del pianista Charlie Palmieri. En 1960 forma su primera orquesta llamada Pacheco y su Charanga. A fines de 1963 crea la disquera Fania Records junto a Jerry Masucci. En 1968 crea la orquesta Fania All Stars que contó en sus filas a afamados artistas. Como ejecutivo de la compañía, director creativo y productor musical, Pacheco se encargó de lanzar las carreras de muchas estrellas jóvenes que formaban parte de la Fania Records. En noviembre de 1998, fue incluido en el International Latin Music Hall of Fame. En el año 2009 gana El Soberano en la ceremonia de los Premios Casandra de ese año. En el mismo año fue declarado “Gloria de la Música Nacional y Afro Antillana” por el Senado de República Dominicana.

Eduardo Brito .El más IMPORTANTE barítono de República Dominicana

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Eduardo Brito

 

Su nombre era José Eleuterio Brito y nació en los Cerros de Navas, en la provincia de Puerto Plata el 21 o el 22 de enero de 1906. Hijo de Julián Brito y Liboria Aragonés.

De niño se trasladó junto a su familia a la ciudad de Santiago de los Caballeros, donde llamó la atención de los transeúntes mientras lustraba zapatos y entonaba canciones de época. Desde los quince años cantó serenatas junto a músicos de mayor edad como Bienvenido Troncoso. Después, integró el Sexteto Morel en Puerto Plata, su ciudad natal, y más tarde en el Café Yaque, de Santiago. }

Con 17 años de edad debutó en la ciudad de Santo Domingo en el Coney Island, Café Arriete, Trocadero y el HOTEL Fausto, plazas codiciadas entonces por los artistas del género y donde recibió contratos para presentarse.

En 1924 con la canción “Amar, eso es todo”, ganó en Santiago de los Caballeros el primer premio en el concurso patrocinado por el Jabón Candado que promocionaba el trío cubano Floro Zorrilla, Manuel Corona y Antonio Zaldívar. De la música popular, sin escuela y semianalfabeto, pasó a la música operática por breve lapso de tiempo con su participación en el montaje del Cuarteto de Rigoletto de Verdi que realizó el maestro Luis Rivera.

En su educación musical fue importante la amistad con el maestro Julio Alberto Hernández, quien tutelaba el grupo Cuadro Artístico, el cual reunió IMPORTANTES voces y que se presentaba en Santiago, San Pedro de Macorís y Santo Domingo.

El 3 de noviembre de 1929 contrajo matrimonio con Rosa Elena Bobadilla, procedente de una familia de músicos y cómicos, como los conocidos Chispita y Luisita, cantante de ritmos nacionales e internacionales. En 1929 fue a Nueva York con su esposa y otros artistas. Hizo sus primeras grabaciones con la firma R.C.A. Víctor. Sones y melodías consideradas boleros, acapararon el interés internacional.

Tras una larga vida artística, llegó a ser el único dominicano que fue aceptado en los escenarios de la zarzuela española. En 1932 conoció al compositor cubano Eliseo Grenet quien lo contrató para integrar la compañía musical Cubanacán. Cantó “La Virgen morena” en la zarzuela de Madrid. Aparte de su voz, su porte indiano fue un atractivo especial para el público. “Lamento esclavo” y “Mi vida es cantar” constituyeron grandes éxitos en su voz. Nunca abandonó la música popular ni los aires dominicanos. Estrenó merengues, guarachas, viajó a Colombia, Venezuela, Puerto Rico. La pequeña fortuna acumulada la perdió en España a raíz de la Guerra Civil.

En 1942 comenzaron sus problemas de salud que se agravan en 1944 en Nueva York. Al retornar, prácticamente repatriado, comenzó a sufrir sífilis cerebral y a luchar contra la locura.

Falleció en el Manicomio de Nigua, el 5 de enero de 1946, pocos días antes de cumplir sus 41 años.

En su honor, le fue puesto su nombre al Teatro Nacional.

Bibliografía

Céspedes, Diógenes: “Teatro Nacional Eduardo Brito”, en Hoy, 29 de septiembre de 2006.

Gómez Sotolongo, Antonio: “Otro enero para Eduardo Brito”, en Revista [A]hora, Santo Domingo, edición No 1241, 11 de febrero de 2002.

https://www.facebook.com/historiadominicanaengraficas

 

 

Eduardo Antonio León Jimenes, creador de un imperio

E. León Jiménez

E. León Jiménez

Eduardo Antonio León Jimenes, tercer hijo de Antonio y María Natividad, nació en Guazumal, el 29 de diciembre de 1884. De todos los León Jimenes, fue quien reunió el mayor número de atributos, y éstos lo convirtieron prematuramente en un exitoso industrial tabaquero que llegó mucho más lejos de lo que su padre y sus hermanos jamás hubiesen imaginado. Parece que había en él, en dosis apreciables, inteligencia, conocimiento de su medio y de la gente, madurez, elevado sentido del deber moral, apertura hacia las relaciones humanas con personas de todos los estratos, y aptitud para la dirección empresarial. De no haber confluido en él tal acopio de rasgos excepcionales, difícilmente habría alcanzado la posición que llegó a ocupar en la sociedad santiaguense y nacional.

Eduardo León Jimenes —que es como su nombre quedó registrado en la historia de la industria tabaquera— aparece, en la remembranza de José Ulises Franco, como “un jovencito de sonrisa franca y de rostro agradable”. Creció en el medio rural que hemos descrito, de ahí su aprecio por la soledad del monte, sus destrezas de cazador y la siempre estimulante presencia de sus perros pointer, fieles compañeros en sus cacerías de palomas. Pero estaba destinado a trascender la ruralidad de origen a través de los negocios. Hombre disciplinado y puntual, se regía por un itinerario inquebrantable, levantándose temprano y con horas específicas para comer y dormir. Su humildad, su sentido de la honradez y su espíritu emprendedor se vieron enriquecidos por su gran fe en el ser humano y en el equipo que junto a él, hombro con hombro, levantaría la empresa que estaba a punto de nacer.

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ERICK ECKMAN,botánico sueco

erick-leonard-eckmanERICK ECKMAN, el botánico sueco que midió el Pico Duarte.

La historia de las investigaciones botánicas en la República Dominicana no podrá ser escrita sin incluir el nombre del botánico sueco Erick Leonard Eckman, cuyos restos mortales reposan en el cementerio municipal de Santiago.
Este investigador no solamente fue el primero que midió con exactitud el Pico Duarte, sino que siempre llevó la delantera entre los muchos investigadores de la flora y la fauna de la Isla Española, compartida en el Caribe por la República Dominicana y Haití.
Eckman fue uno de los primeros botánicos en recorrer las principales montañas de la República Dominicana, donde quedó especialmente maravillado por la gran variedad de helechos existentes, cuyas diferentes especies catalogó en un manuscrito que dejó antes de su muerte, ocurrida el 15 de enero de 1931, a causa del paludismo. Sigue leyendo

Efemérides: Un día como hoy nació la educadora Ercilia Pepín

pepinInició su labor  magisterial en plena adolescencia y con apenas 14 años fue nombrada directora de la escuela de niñas de Nibaje, en Santiago.

Nació el 7 de diciembre de 1886 en la ciudad de Santiago de los Caballeros, fueron sus padres Don José Pepín y Edelmira Estrella.

A los cinco años Ercilia queda huérfana de madre y su abuela Carlota se encarga de velar por ella.

Su familia era muy influyente en la sociedad dominicana, por lo que le permitió recibir lecciones básicas de Ciencias Sociales, Ciencias de la Naturaleza, Matemáticas, Francés, Física y otras disciplinas, de mano del profesor de origen italiano Salvador Cucurullo.

Al lado de Cucurullo aprendió con bastante perfección y fluidez el idioma italiano y el francés; Ercilia siempre mostró grandes habilidades para ser educadora y maestra.

Estas y otras experiencias, le sirvieron de estímulo para que más tarde, decidiera graduarse de Maestra Normal, en 1913, con mención honorífica, y con un jurado que consideró su tesis de “brillantísima”.

Basó su teoría educativa en los principios de Eugenio María de Hostos, que buscaba la objetividad de las cosas. De ahí, pedagógicamente, exigió belleza, orden, formación de hábitos, creación de nuevas formas  para enseñar, justicia social, libertades públicas y capacidad de convivencia.

Realizó cambios significativos en el Sistema Educativo de la época, reformando el programa oficial de las escuelas primarias, agregando asignaturas como: el Dibujo, Trabajos Manuales, Geografía Evolutiva, Cantos Coreados y Manejo de Globo y Mapas.

Instituyó el desayuno escolar; dotó de laboratorio el plantel donde trabajaba, impuso el uniforme para los escolares a quienes exigía una veneración respetuosa cuando el Himno Nacional era interpretado.

Ordenó izar el Pabellón Nacional todos los días; hizo respetar los símbolos patrios, se empezó a cantar en la escuela y las clases de inglés,  se regularizaron.

Desde 1909 hasta el 1916, se dedicó a impartir docencia privada a grupos de jóvenes y señoritas, para formarlos como maestras normalistas y bachilleres en Ciencias y Letras, graduándose 250 maestras de enseñanza primaria.

En la década de 1910 a 1920, luchó activamente en pro de los derechos de la mujer.  Se solidarizó con actos patrióticos contra dictaduras y tiranías, repudiando enérgicamente la invasión Norteamericana a República Dominicana.

La sociedad dominicana como parte de los homenajes a esa gran educadora, ha realizado diversas actividades en reconocimiento a su labor educativa.

“A la vera del Yaque nací y su influjo me ha guiado siempre con amor, benevolencia suma, y todo cuanto hay en actividad, devoción al estudio, calor, vida y entusiasmo; a él, lo debo”; así dice parte del discurso pronunciado por Ercilia Pepín, al recibir el reconocimiento a su labor docente, en 1925,  por el ayuntamiento de Santiago de los Caballeros, declarándola “Hija Benemérita de Santiago”.

Logros:

• A la edad de 14 años inicia formalmente su carrera como maestra en una escuela para niñas.

•  A los 20 años, es nombrada como directora de la Escuela de Niñas del Barrio Marilopez de Santiago de los Caballero.

• A la edad de 22 años, asume la responsabilidad como maestra de las áreas educativas de Matemáticas, Ciencias Físicas y Naturales, en la Escuela Superior  de Señoritas, sustituyendo a su profesor Salvador Cucurullo.

• Ercilia fue quien dispuso el uso de uniforme escolar por primera vez en República Dominicana y el uso de un lenguaje respetuoso entre maestros/as y alumnos/as.

• Introdujo en las escuelas la asignatura de dibujo y el uso de mapas.

• Ercilia Pepín fue la primera mujer dominicana en iniciar el movimiento feminista en el país, elevando su voz en defensa de los derechos de la mujer.

• En 1920 funda el Colegio México de Señoritas, entre otros…

En agosto de 1913, con Mención de Honor, recibe el título de Maestra Normal, en la escuela de su pueblo natal. De inmediato empieza una campaña de denuncias ante el Congreso Nacional, con el fin de que se instale en Santiago un Instituto Profesional de Enseñanza Superior.

La gran Maestra e Intelectual, Ercilia Pepín, murió el 14 de junio de 1939. Hoy es considerada en República Dominicana, como una de las grandes mujeres destacadas en el país.

Fuente:educando.edu.do

FALLECE FIDEL CASTRO

fidelcastro25 de noviembre de 2016, Santiago de Cuba, Cuba
Muere Fidel Castro, el último revolucionario
Tras derribar a Batista hizo de su enfrentamiento con EE UU la gran razón de ser de la revolución. Durante 47 años, ejerció el mando absoluto en Cuba

Líder autoritario o tirano sin más para media humanidad, leyenda revolucionaria y azote del imperialismo yanqui para los más desposeídos y la izquierda militante, Fidel Castro era el último sobreviviente de la Guerra Fría y seguramente el actor político del siglo XX que más titulares acaparó a lo largo de sus 47 años de mando absoluto en Cuba. Estrenó su poder caudillista el 1 de enero de 1959 tras derrocar a tiro limpio al régimen de Batista. Ni siquiera en el ocaso de su existencia, después de que una enfermedad lo apartó del Gobierno en 2006, desapareció su influencia en una isla que siempre se le quedó pequeña, pues Castro la concebía como una pieza más de ajedrez en la gran partida de la revolución universal, su verdadero objetivo en la vida.

Castro tenía 90 años al fallecer. Su hermano, el presidente Raúl Castro, anunció el fallecimiento en un mensaje de televisión. “Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo que hoy 25 de noviembre del 2016, a las 10.29 horas de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz”, ha dicho emocionado el mandatario. “En cumplimiento de la voluntad expresa del compañero Fidel, sus restos serán cremados en las primeras horas de mañana sábado 26.[…] ¡Hasta la victoria! ¡Siempre!”.

Pero tras incontables muertes periodísticas anunciadas desde Miami, además de 650 intentos frustrados de atentado, incluidos planes de la CIA con batidos de chocolate con cianuro y trajes de bucear rociados con bacterias asesinas, puede decirse que el fallecimiento real del líder cubano ya casi ni es noticia.
* Tomado de Periodico El Pais de España
Imagenes de a Nuestra Historia.

Enrique Blanco fue, el conquistador de la montaña. En el aniversario #80 de su muerte

enrique-blancoNació el 14 de enero de 1907, en la sección de Don Pedro de Peña, en la entonces común de Tamboril, en la provincia de Santiago , siendo en orden cronológico el noveno hijo de Eugenio Blanco y la señora María Ubaldina Sosa.

Su padre, en la sección de Don pedro Abajo y regiones aledañas , era conocido como una persona de absoluta seriedad y bien dedicado al trabajo que le valieron de estimación y respeto y le valieron para que se le llamase don Gengo. Procrearon 10 hijos:

María Ismaela (Fallecida en la infancia), Jesús María; Estebanía Librada, Ramón Eugenio (Geno), Luis Maria “Churo”; Julio Antonio “Chingo”; Maria Bienvenida; Rafael Enrique “Enrique Blanco” y Edilia Victoria.

Su madre murió en el 1929 antes de que su hijo menor de los varones, se convirtiera en el defensor de los principios fundamentales de la dignidad humana cuyo acto trajo la despiadada extinción de casi el total de la familia por parte del tirano.

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Aniversario del nacimiento en Bani del General Máximo Gómez

maximogomezMáximo Gómez Báez fue un destacado militar y político dominico-cubano el cuál nació en república Dominicana.

General en jefe del Ejército Libertador cubano, fue una de las figuras militares más destacadas de la Guerra de Independencia de Cuba.

Una de las principales Avenidas de nuestra capital, fue honrada con su nombre.

Máximo Gómez nació el 18 de noviembre de 1836 en la ciudad de Baní, República Dominicana, en una familia de medianos propietarios de tierras ganaderas y de bosques.

Sus padres encomendaron su educación a su padrino, el sacerdote del lugar.

Durante su infancia, la parte española de la isla perteneció a Haití hasta 1844, y en 1855, ante una nueva invasión haitiana, el joven Gómez abandonó los preparativos que hacía para iniciar estudios eclesiásticos, según deseo de su padre, y se incorporó al ejército. Peleó en varias acciones de guerra como la batalla de Santomé, con el grado de alférez de la caballería banileja. Siguió a su jefe, el general Pedro Santana, cuando este anexó el país a España en 1861, y alcanzó el grado de comandante de las tropas dominicanas del ejército español. Al triunfo de la Revolución Restauradora.

Como tantos otros dominicanos leales a España, tras la victoria de los independentistas se trasladó en 1865 con su madre y sus hermanas a Cuba, donde gracias a un préstamo personal de Valeriano Weyler pudo dedicarse a labores agrícolas en la zona de Bayamo.

Al llegar a la Isla renunció al servicio de las armas coloniales y se estableció en la referida zona, donde se dedicó a negocios agrícolas y madereros. Allí, su observación de las miserias de la esclavitud y del racismo lo indujo a unirse a los conspiradores de la zona; al comenzar la Guerra de los Diez Años se alzó en armas, el 16 de octubre de 1868, y se le reconoció el grado de sargento.

El día 25 del mismo mes llevó a cabo, en Pino de Baire, la primera carga al machete de las contiendas por la independencia, para detener una columna española que avanzaba desde Santiago de Cuba con el propósito de recuperar la ciudad de Bayamo, ocupada por los insurrectos y convertida en centro del movimiento revolucionario. A partir de entonces, entre las fuerzas mambisas se generalizó esa forma de ataque, que llegó a ser especialmente temida por las tropas españolas.

En pocos días, dada su experiencia militar, se confirió a Gómez el grado de general. Se casó en la manigua con la cubana Bernarda (Manana) Toro, quien lo acompañó durante la contienda.

Se destacó por sus ataques sobre los cafetales de El Cobre, cerca de Santiago de Cuba; por su acción por liberar las dotaciones de esclavos y por su actividad ofensiva durante 1870. Fue segundo jefe de la División de Cuba, que abarcaba todo el sur oriental desde el golfo de Guacanayabo hasta Baracoa y Maisí, y sucedió en el mando a Donato Mármol a la muerte de este. En 1871, después de haber asumido el mando de esa División, dirigió una de las más brillantes operaciones de aquella guerra: la invasión y campaña de Guantánamo, territorio hasta entonces dominado por los españoles.

Esa constituyó la primera campaña exitosa de los patriotas tras el incendio de Bayamo, para que la ciudad no fuese ocupada por los enemigos y la feroz y tenaz ofensiva española que desarticuló las fuerzas mambisas y las llevó a replegarse en los montes y serranías. Gómez inició entonces, con apoyo del presidente de la República de Cuba en Armas, Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, los preparativos de un audaz plan dirigido a trasladar fuerzas, por vía marítima y de manera sorpresiva, de la región oriental al centro de la Isla, para llevar el esfuerzo bélico hacia el occidente, donde se agrupaban las plantaciones azucareras y esclavistas.

Pero el 8 de junio de 1872 fue depuesto de su mando por el presidente Céspedes, quien lo creyó hostil hacia su persona. Exactamente un año después, Céspedes lo designó en sustitución de Ignacio Agramonte -a la muerte de este- en la jefatura militar de Camagüey, región donde Gómez tomó las poblaciones de Nuevitas y Santa Cruz del Sur, y ganó los importantes combates de La Sacra y Palo Seco.

En 1874, al frente de tropas concentradas para invadir el territorio de Las Villas, ganó los combates de Naranjo y Mojacasabe, y la batalla de Las Guásimas, la mayor de la Guerra de los Diez Años.

Tales victorias -obtenidas las últimas durante el gobierno presidido por Salvador Cisneros Betancourt- levantaron significativamente la moral de los patriotas, aunque obligaron al general a gastar buena parte de los recursos destinados al avance hacia occidente.

El 6 de enero de 1875 cruzó la Trocha de Júcaro a Morón con 300 hombres de caballería y 600 de infantería, con lo cuales penetró en Las Villas y marchó por las tierras azucareras de Cienfuegos, amenazando la rica región de Matanzas, donde ya actuaban algunas de sus avanzadas.

Pero su movimiento invasor se vio interrumpido por las divisiones surgidas dentro del campo mambí y la actitud reacia al envío de refuerzos que asumieron algunos jefes orientales.

La oposición de algunos caudillos locales a los jefes de otras regiones le hizo devolver a algunos del oriente del país a su región de origen, y él mismo se vio precisado a resignar el mando de Las Villas, cuestionado también por no ser nativo de Cuba.

Entonces fue nombrado para desempeñar la Secretaría de la Guerra, a la cual renunció en 1877, ante la creciente desintegración de las fuerzas revolucionarias. Salió de Cuba después de la paz que siguió al Pacto del Zanjón en 1878, convencido de que resultaba imposible sostenerse sobre las armas, por lo cual rehusó unirse a Antonio Maceo tras la Protesta de Baraguá.

Durante la forzada emigración se estableció con su familia, primero, en Jamaica, y después en Honduras, donde se reunieron muchos emigrados cubanos cobijados por el gobierno liberal de Marco Aurelio Soto.

El presidente lo incorporó al ejército y lo designó jefe militar del puerto de Amapala, cargo que abandonó con posterioridad para establecerse en San Pedro Sula y dedicarse a negocios agrícolas, con tan poca fortuna que su familia vivió precariamente, murieron dos de sus hijos y él mismo enfermó de gravedad.

En 1884 aceptó los requerimientos de la emigración cubana en Estados Unidos, en nombre de la cual le había escrito José Martí, y abandonó Honduras junto con Antonio Maceo -quien también se había radicado en ese país-, para encabezar un nuevo proyecto bélico independentista, cuyos lineamientos básicos delineó en el Proyecto de San Pedro Sula.

Tras múltiples gestiones en Estados Unidos, sin que se materializara el apoyo económico prometido por cubanos ricos, y por el abandono del plan por parte de Martí -quien consideró a Gómez animado de propósitos caudillescos- viajó por el Caribe, y al llegar a República Dominicana fue apresado, por el temor del gobierno de que las armas que colectaba estuvieran destinadas a emplearse en su contra.

En 1886 desistió del plan revolucionario, por los múltiples obstáculos que enfrentaba para intentar llevarlo a cabo. Trabajó por un tiempo en las obras del canal de Panamá, viajó a Lima a finales de 1887 en un fracasado intento patriótico y, por último, se estableció en 1888 en República Dominicana, dedicándose a faenas agrícolas en su finca La Reforma.

A mediados de 1892 fue elegido general en jefe del futuro Ejército Libertador por los militares miembros del Partido Revolucionario Cubano fundado por José Martí, con quien alcanzó plena identificación humana y revolucionaria, y elaboró el plan militar de inicio de la nueva contienda: un alzamiento simultáneo en todas las provincias cubanas, combinado con varias expediciones que condujeran al territorio a los principales jefes residentes fuera de la Isla y los recursos militares.

El plan resultó abortado por una delación que redundó en la pérdida de los barcos y los pertrechos, la Guerra de Independencia comenzó el 24 de febrero de 1895 con su aprobación. Firmó junto con Martí, el 25 de marzo de 1895, el Manifiesto de Montecristi, en el cual se exponían al mundo los propósitos de la revolución cubana.

Desembarcó en Cuba con Martí para dar inicio a la nueva contienda y asumió de inmediato la jefatura militar de la insurrección. Estuvo presente en la conferencia de la finca La Mejorana, 5 de abril de 1895, donde acordaron ambos, junto con Maceo, organizar el gobierno de la República en Armas. Dirigió el combate de Dos Ríos, acción en la cual el 19 de mayo Martí encontró la muerte, sin que Gómez pudiera rescatar su cadáver.

En junio de ese año penetró en la provincia de Camagüey, donde desarrolló su famosa “campaña circular” de acciones alrededor de la ciudad, que puso en pie de guerra toda la región.

Aprobada la Constitución de la república el 16 de septiembre de 1895 en la Asamblea de Jimaguayú, se le confirmó como general en jefe del Ejército Libertador.

Ese mismo mes pasó a Las Villas para avivar allí la insurrección y atraer sobre sí la atención del mando español, con el fin de despejar el territorio que debería atravesar la columna invasora desde el oriente.

Se reunió con Maceo y el 15 de diciembre ambos generales obtuvieron resonante victoria en el combate de Mal Tiempo. Al llegar la invasión a La Habana, mientras Maceo continuaba hasta el extremo occidental de la Isla, Gómez desarrolló durante cerca de un año una intensa campaña de combates diarios en ese estrecho territorio.

A mediados de 1896 libró en Camagüey la batalla de Saratoga, una de las más importantes de la guerra, y hacia finales de ese año planeó la campaña de La Reforma, consistente en atraer sobre sí a grandes fuerzas enemigas para entretenerlas y batirlas en un territorio de apenas diez leguas cuadradas en la región central del país.

Frustrada la revolución independentista por la intervención norteamericana en 1898, se opuso a la contratación de un empréstito para la paga de los libertadores, con el fin de no endeudar a la república antes de su nacimiento, y aceptó un donativo del ejecutivo estadounidense. Ello provocó su destitución por la dirección civil de la revolución, agrupada en la Asamblea del Cerro, la cual se autodisolvió ante el rechazo popular a su decisión.

Gómez siempre mantuvo la postura de una Cuba plenamente libre e intentó movilizar la opinión y las fuerzas sociales cubanas para la consecución de la independencia absoluta. Rechazó la presidencia por no considerarse apto para su desempeño.

Rodeado del respeto y del cariño del pueblo cubano, lo sorprendió la muerte en La Habana, el 17 de junio de 1905 a a edad de 69 años, cuando ejercía su influencia política contra la reelección presidencial de Tomás Estrada Palma. En su honor se dio su nombre al pueblo de Recreo, en la provincia de Matanzas.

Bibliografía activa
Ideario cubano: Máximo Gómez, Academia de la Historia de Cuba, Imprenta El Siglo XX, La Habana, 1933.
Revoluciones… Cuba y hogar, Imprenta de Rambla y Bouza, La Habana, 1927.
Diario de campaña, 1868-1898, Editorial Centro Superior Tecnológico de Ceiba del Agua, La Habana, 1940.
Gómez, Máximo. Cartas a Francisco Carrillo, Compilación, introducción y notas por Hortensia Pichardo Viñals, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1971.

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