¿A qué carajo va el Presidente?

batalla30marzosantiago¿A qué carajo va el Presidente de la Republica a Santiago, los días 30 de marzo de cada año a realizar un desfile militar y a honrar, supuestamente, a los héroes y mártires de la batalla celebrada en 1844? Lo acompaña una nutrida representación de altos funcionarios, legisladores, militares de dorados entorchados, pero el país está lleno de haitianos, de los mismos a quienes hubimos de combatir cuando se retiraban ahítos de sangre, asesinatos y robos. Volvieron una y otra vez, a hostigarnos, a intentar destruir nuestra soberanía.
Mi buena madre me decía siempre, me predicaba constantemente entre otras cosas, que nunca cayera en el ridículo, que, si tenía la poca fortuna de una caída calamitosa, de las que mueven a risas, me levantara, me sacudiera los fondillos y dijera, “no fue nada”, aunque me doliera.
Aquí hay que llamar la atención a sucedidos y acontecimientos hoy, hace tiempo que perdimos el norte, parece que na e na, que to ta bien, especialmente ahora que Puerto Plata y sus cruces son anegados por aguaceros que no paran y el Gobierno tarda, o no hace nada, para reparar caminos, puentes, carreteras.
Mientras, el Presidente de la República anda con su funda inagotable de Rey Mago repartiendo millones de una cuenta que no se agota, en sus muy bien organizadas “visitas sorpresa”, pero los estudiantes de la tanda extendida son amenazados con la suspensión del almuerzo.
Es bueno preguntar, a la espera de que la respuesta no se limite a lo que dice la Constitución sino a su cumplimiento, ¿cuál es el papel de las Fuerzas Armadas? La Constitución de la República dice que la misión y carácter de los institutos armados es defender la independencia y soberanía de la nación, la integridad de sus espacios geográficos, intervenir cuando lo disponga el Presidente de la república en programas de desarrollo social y económico mitigar situaciones de desastres y calamidad pública, concurrir en auxilio de la Policía para mantener o restablece el orden.
La responsabilidad es pues, toda, del Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, quien tiene la primera obligación en lo que se refiere a la guarda y defensa de la soberanía a través de subalternos militares y policías que, en demasiados casos, traicionan la confianza que se deposita en ellos y ceden ante un simple plato de lentejas. Eso lo saben todos los Presidentes de la República, no es nada nuevo, no le quiero cargar el dado al Presidente Medina.
Pero él sí tiene en sus manos terminar con esa práctica ridícula, falsa y dispendiosa de conmemorar las grandes batallas de la Independencia mientras el país está lleno de haitianos ilegales que se burlan hasta de la Bandera Nacional.
Presidente ¡manos a la obra!

Publicado el: 1 abril, 2017

Por: Bonaparte Gautreaux Piñeyro

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Batalla del 30 de Marzo

fuertediosLa Batalla del 30 de Marzo o  fue la segunda batalla posterior a la Guerra de la Independencia Dominicana y se libró el 30 de marzo de 1844, en Santiago. En esta batalla, el general José María Imbert, al mando de una parte del ejército del norte, derrotó al general Jean-Louis Pierrot, quien comandaba las tropas del ejército haitiano en una relación numérica superior a su favor.

Después de haber sido derrotados en la Batalla del 19 de marzo, primera batalla después de la independencia dominicana, los haitianos volvieron a invadir la recién creada nación dominicana.

Antes de iniciar la batalla en Santiago, los dominicanos se aprestaron a realizar preparativos consistentes en obtener dinero para la compra de armas. Con la asistencia de Ramón Matías Mella y Pedro de Mena, se lograron donativos de muchas personas pudientes de Santo Domingo. En Santiago, personajes como Ciprián Mallol, Juan Luis Bidó, Ramón Bidó y otros dominicanos también se unieron a la causa.

Comenzaron a llegar refuerzos a Santiago desde Baní al mando del coronel Ramón Santana. El General Francisco Antonio Salcedo avanzó hasta Talanquera y Escalante con el propósito de contener el avance militar haitiano hacia Santiago. Este militar estableció su cuartel general en Escalante, cerca de Guayubín, Montecristi. Las tropas de Pierrot avanzaron rápidamente y éste tomó a Dajabón el 23 de marzo de 1844.

El 27 de marzo de 1844, el general y comandante de operaciones en Santiago, José María Imbert, fue llamado por la Junta de Gobierno dominicano con el propósito de que organizara el contraataque a los haitianos.

Imbert atrincheró la ciudad, construyó fosos y tomó precauciones importantes para ganar una batalla. Se hizo acompañar de los oficiales Pedro Eugenio Pelletier, Achille Michel, Ángel Reyes, Ramón Franco Bidó, José Nicolás Gómez, Fernando Valerio López, José M. López, Lorenzo Mieses, Dionisio Mieses, Toribio Ramírez, Marcos Trinidad López, entre otros.

El 27 de marzo, el general haitiano Pierrot dividió sus tropas. Se acercó a la ciudad de Santiago de los Caballeros con más de 2,000 soldados en cada columna. Antes del amanecer, las tropas invasoras se atrincheraron en Gurabito. Después de haber cruzado el río Yaque del Norte y de atrincherarse, el ala derecha se dirigió hacia el camino de La Herradura.

El 30 de marzo, los haitianos atacaron y fueron embestidos por el general José María Imbert en el fuerte “Dios, Patria y Libertad” frente a la sabana de Santiago de los Caballeros. Los haitianos contraatacaron y fueron rechazados por la artillería dominicana y la fusilería de Fernando Valerio. El ejército haitiano lanzó un ataque desesperado y fue vencido con los cañones del fuerte “Dios, Patria y Libertad” y por la infantería de Fernando Valerio López. El ejército de Jean-Louis Pierrot se vio obligado a retroceder, dándole la victoria al ejército dominicano liderado por José María Imbert.

Historia Dominicana en Gráficas 

Santiago celebra este domingo 30 de Marzo

30mSANTIAGO.-Este domingo Santiago se vestirá de fiesta y ya tiene el escenario preparado para celebrar el 70 aniversario de la Batalla de Santiago, gesta independentista ocurrida el 30 de marzo de 1844, y en tal ocasión el presidente Danilo Medina asistirá a un tédeum en la Catedral Santiago Apóstol y encabezará en la tarde el tradicional desfile cívico-militar.La gloriosa gesta del 30 de marzo elevó la moral de los dominicanos por la victoria lograda frente al invasor haitiano de ese momento y se logró detener el avance de las tropas haitianas hacia la capital.

Para el joven historiador Edwin Espinal, la Batalla del 30 de Marzo consolida la Independencia Nacional.

Y dice que esta es una fecha relevante en muchos períodos de la historia y constituye un importante hecho geo-estratégico.

Sostiene, además, que muchos gobiernos han  tomado esta fecha para inaugurar obras.

El director del Archivo Histórico de Santiago, Robert Espinal, ha dicho que los verdaderos líderes de esta gesta fueron Román Franco Bidó, Juan Luis  Franco Bidó, José María Imbert, Fernando Valerio Gil, José María López.

Otros historiadores de Santiago resaltan la importancia de esta batalla porque fue el  primer acontecimiento bélico desarrollado en esta ciudad durante el periodo republicano.

“Para la población de esta ciudad, la batalla del 30 de marzo de 1844, significa la dignidad de un pueblo que supo defender su ciudad en un momento en que esta lo necesitó, y es motivo de orgullo para Santiago contar en su historia con un hecho trascendente que nos sirve de punto de referencia para mostrar al visitante un punto luminoso de nuestra historia, y también de estímulo para seguir trabajando por Santiago”, explica Espinal.

Todos los años cuando el 30 de marzo cae día laborable la Alcaldía de Santiago lo declara “Día de regocijo municipal” e incluso, después de las 12:00 de la tarde, no se labora en las instituciones, con la intención de que los ciudadanos de esta provincia, tengan la oportunidad de reconocer la importancia de esta fecha histórica.

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