¿Tiene ud idea del problema de la migración haitiana?

haitianosEs curioso que mientras ciertas personas pretenden que aceptemos la migración como algo sencillamente “inevitable” y que incluso hasta nos beneficia (lo cual no es tan así), países que han tenido más tiempo olas migratorias están girando hacia un sentido opuesto: restringir la llegada de migrantes. Se acusa a esos países inmediatamente de “xenofobia”. Sí, esa palabrita es muy utilizada. Pero ya no basta esa palabrita para explicar lo que está pasando en otros países y el por qué tenemos, como Estado de Chile, que poner un freno a lo que está ocurriendo, o sea, la llegada sin control y sin filtro de personas migrantes.

Y este asunto, el problema de la migración haitiana es digno caso de estudio. ¿Por qué ellos? Porque tras más de tres décadas de tolerar su migración, los países de la zona del Caribe les han cerrado las puertas. Ahorrémonos las expresiones de compasión y de falso humanitarismo y las acusaciones de xenofobia, racismo y etc., porque si sólo hubiera sido Guyana tal vez podría hablarse de racismo, o si hubiera sido Belice, Guyana y Costa Rica. Pero no es así. En la 25ª cumbre CARICOM celebrada en 2014 en San Vicente & Granadinas, el tema de la migración ilegal haitiana fue el centro del debate. Y se le exigió a Haití que tomara cartas en el asunto. ¿Lo hizo? Curiosamente, lo que hizo fue comenzar a enviar haitianos a Chile. Por eso, en el año 2017, las puertas del Caribe se cerraron a Haití.

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ANACAONA…la Flor de Oro

anacaonaNació en la Isla La Española.

En la lengua de los taínos su nombre significaba Flor de Oro. Era hermana del cacique Bohechío y fue la esposa del cacique Caonabo, con quien tuvo a Higüemota.

Se distinguió por su belleza, inteligencia y talento para las poesías, memorizándolas para recitarlas en los areíto ante los otros aborígenes.

Cuando su hermano Bohechío murió, Anacaona gobernó el Cacicazgo de Jaragua en su lugar.

A la llegada a la isla de la expedición de Cristóbal Colón, en diciembre de 1492, Anacaona se distinguió por su curiosidad y gran admiración por los españoles, porque veía en aquellos hombres conocimientos diferentes a los de su comunidad. Pero los abusos que cometieron algunos de quienes quedaron en el Fuerte Navidad contra las mujeres hicieron que dejara de admirarles y les viera como una amenaza a combatir. Convenció entonces a Caonabo para que les exterminase. A su regreso, el 28 de noviembre de 1493, Colón encontró el fuerte destruido y sus 39 moradores asesinados.

Años después, el gobernador de la isla Nicolás de Ovando recibió la noticia de que Anacaona estaba tramando un plan contra los españoles. Entonces Ovando mandó decir a Anacaona que iba hacia Jaragua para una visita amistosa.

El gobernador llegó con más de trescientos cincuenta hombres y fue recibido con fiestas y bailes en un caney. Cuando todos estaban reunidos en la fiesta, los españoles prendieron fuego al caney.

En el momento del ataque algunos aborígenes lograron sacar a Anacaona del lugar. Entre los sobrevivientes que escaparon estaban su hija Higüemota; su sobrino Guarocuya, quien fue entregado a Fray Bartolomé de las Casas, quien lo cristianizó con el nombre de Enriquillo; Mencía, nieta de Anacaona y el líder tribal Hatuey, quien posteriormente escapó a Cuba y allí organizó la resistencia, pero fue capturado en batalla y muerto por orden de Diego Velázquez de Cuéllar.

Ovando ordenó una intensa búsqueda hasta lograr capturar a Anacaona, condenándola públicamente a la horca en 1503.

Texto: Pedro Luciano Vergés Vidal

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Santiago, una ciudad para vivir su historia y su cultura

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La catedral Santiago Apóstol es una de las estructuras más visitadas en el municipio Santiago.

Sus emblemáticos monumentos históricos, culturales y religiosos, forman parte de los pilares que adornan con su belleza a esta provincia situada en el Cibao

La provincia de Santiago tiene un significativo crecimiento económico y una rica cultura e historia que junto a los destinos turísticos que posee en sus municipios, la hacen más atractiva al momento de hacer un viaje para conocerla.

Su capital es Santiago de los Caballeros y está considerada como la segunda ciudad más importante del país, debido a las grandes industrias como el tabaco, textiles, cemento, zapatos, ron y otras que fortalecen cada día el sector financiero de la provincia.

Además, Santiago posee un aeropuerto internacional considerado como el tercero más importante del país. Su construcción empezó el 15 de febrero del 2000 y fue concluido en el 2002. El 18 de marzo del 2002 fue inaugurado.

Esta ciudad es testigo de varios hechos históricos, entre ellos la Batalla del 30 de marzo de 1844, donde los dominicanos afianzaron su independencia. Esta batalla se realizó en lo que hoy es el parque Imbert.

Sus emblemáticos monumentos forman parte de los pilares que adornan con sus encantos a esta provincia situada en el valle del Cibao.

Monumentos de la ciudad

Cuando el turista se encuentra en la “Ciudad Corazón”, podrá notar el impresionante monumento a los héroes de la Restauración.

Esta admirable obra que representa a los santiagueros, está ubicada en el Cerro del Castillo, un lugar escogido por los dominicanos durante la guerra restauradora que se produjo en el año 1863.

El monumento tiene muchos elementos para conocer los hechos de la Restauración, además de las diferentes plazas que tiene a su alrededor, entre ellas, las plazas periódico La Información, tradiciones santiagueras, Águilas Cibaeñas, los famosos coches, entre otros elementos que decoran el área.

Al subir al monumento se puede apreciar en el primer nivel su historia a través de los civilistas de la Guerra Restauradora; en los tres niveles restantes se observan elementos alusivos a la Restauración, al carnaval santiaguero, murales de diferentes pintores, y una vista panorámica de la ciudad de Santiago que se aprecia desde el quinto piso.

Su diseño se debe al arquitecto Henry Gazón Bona y fue inaugurado en el 1944 por Rafael Leónidas Trujillo Molina para conmemorar el centenario de la Independencia Nacional. En un principio llevó el nombre de “Monumento a la Paz de Trujillo”.

Cuando los turistas llegan a este destino pueden disfrutar de un recorrido en los famosos coches y apreciar el Gran Teatro, el Monumento y otros lugares de interés en la zona.

El Palacio Consistorial, el Centro de Recreo y la Casa de la Cultura, son tres estructuras ubicadas frente al parque central, que también tienen su historia al momento de visitarla.

El Palacio Consistorial fue fundado entre octubre de 1894 a noviembre de 1896 por el ingeniero Leuniso Luis Liberto Bogaert.
En este edificio se encuentra un museo con los diferentes trajes del carnaval santiaguero, cuyos coloridos atraen al visitante cuando llega a ese destino histórico, situado en la calle Benito Monción esquina Calle Del Sol, y esa edificación sirve de sede a la oficina regional del Ministerio de Cultura.

Al lado del Palacio Consistorial está el centro de Recreo, una estructura fundada el 16 de agosto de 1894. Este lugar fue el centro de la vida social de la clase alta. Su construcción fue realizada por el arquitecto Pedro de Castro y su inauguración fue en el año 1930.

Otro atractivo de Santiago es el Gran Teatro Cibao, construido en el 1992 y su diseño es una réplica del Teatro Nacional de Santo Domingo.

Estadio y el Gran Arena

Todo el que llega a la Ciudad Corazón visita el Estadio de las Águilas Cibaeñas y el Gran Arena, dos estructuras muy importantes para el deporte de la provincia. El Estadio de las Águilas fue inaugurado el 25 de octubre del 1958 y es el lugar donde se realizan los juegos de béisbol; el Gran Arena, que era conocido como el Palacio de los Deportes se utiliza para la práctica de basketball, y fue construido en el año 1979.

El Centro Cultural Eduardo León Jimenes, es otro lugar muy visitado por los foráneos. Fue inaugurado el 3 de octubre del 2003, y es un proyecto creado por la Fundación Eduardo León Jimenes para acoger las obras de arte que han sido premiadas desde 1964, con el primer Concurso de Arte.

Sus programas educativos, de animación sociocultural, investigativos, informativos y expositivos giran en torno a la dominicanidad dentro de su contexto caribeño.

En la actualidad tiene 40 colecciones sobre artes visuales, arqueología, etnografía, folklore dominicano, cultura popular dominicana, fotografía dominicana, bibliográfica, cartografía, documental y multimedia.

También son dignos de conocer en esta ciudad otros sitios de interés como la casa donde vivió y murió Matías Ramón Mella, uno de los padres de la patria; el busto de las Hermanas Mirabal, ubicado en las avenidas Las Carreras y Don Antonio Guzmán; el museo de la fortaleza San Luis y la Escuela de Bellas Artes, un lugar para desarrollar habilidades.

Catedral y parques

Otro de los atractivos expresados a través de las estructuras de este municipio cibaeño es la Catedral Santiago Apóstol, con una belleza en su estilo ecléctico que sigue el rito romano o latino.
En un principio inició como un templo parroquial que en el año 1862 fue destruido por un terremoto y entre 1868 a 1894 se reconstruye la nueva estructura que es consagrada en el año 1895.

Su nombre se debe al apóstol Santiago el Mayor, y su catedral es la iglesia madre de la arquidiócesis de Santiago de los Caballeros, y su arzobispo metropolitano es monseñor Freddy Antonio de Jesús Breton Martínez.

Santiago posee varios parques recreativos que embellecen la ciudad, y una muestra de eso es el parque Duarte, construido en el año 1844, el cual posee una glorieta que fue la primera construcción de concreto en la ciudad.

También está el parque Colón que tiene como atractivo la representación de las tres naves utilizadas por Cristóbal Colon en su primer viaje al Nuevo Mundo. El parque Imbert es otro de los lugares frecuentados por los santiagueros para recrearse.

Ruinas 
Santiago de los Caballeros estuvo ubicado en San Francisco de Jacagua, fundado en el año 1595, hoy distrito municipal de la ciudad. Luego de su destrucción por un terremoto fue trasladado a su actual lugar.

Antidominicanos y haitianización

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LEONOR PORCELLA DE BREA

A nuestras laboriosas Fuerzas Armadas:

¿No fue suficiente que Haití  nos dominara por espacio de veintidós horrendos años? No olviden que lo más importante para cualquier nación es la libertad. ¡Dios! hay que comprender que poco a poco, la República de Haití volverá a invadirnos, aunque sea pasivamente. No podemos aceptarlo; dominicanos despierten, escriban, hablen por televisión, lo que es imposible es quedarnos de brazos cruzados, a cuenta de que ambas naciones en la actualidad se llevan bien. ¿Y qué es llevarse, bien? ¿En qué consiste? ¿Es dejarnos invadir a cuenta de amistad? ¡Qué inmensa equivocación! Nuestros vecinos y la República Dominicana, somos amigos, aunque completamente distintos, en personalidad. En una foto del Listín: ¡Haitianos agrupados pidiendo limosnas, obstruyen el tráfico! Dicen: en diversos artículos en distintas partes, muchos de los egresados sin documentos, tienen un pasado delictivo. De ser cierto. ¿Es eso lo que buscamos, que delincan también en nuestra amada patria?

¡Todo dominicano que ame su país tiene que actuar siempre en su defensa! Nuestras Fuerzas Armadas, no desearían una revuelta entre ambos países, tampoco ningún dominicano consciente, incluyéndome; sin embargo, no desearlo no significa no poder aceptarlo, existen realidades que se imponen en la vida de los seres humanos, porque cuando hay que actuar uno lo hace como una urgencia impostergable, y si es por la patria más, por ser obligatorio. Por todo lo expuesto: A las Fuerzas Armadas de la República Dominicana, que abran sus ojos a todo el largo de nuestra frontera: En el 2012 según encuesta migratoria, había 458,000 haitianos; en el 2016 había aproximadamente 1.3 millones; en la actualidad, es increíble que en nuestra amada patria haya prácticamente un millón de haitianos indocumentados, porque han repatriado muchos; a pesar de que muy pocas de nuestras autoridades los detengan. ¡Realidad poco vistas en naciones democráticas del mundo! ¿Nos juzgarán, como antipatrióticos, o  a quienes nada les importa? Dios conoce que la Patria es lo más importante para el dominicano, igualmente para padres, e hijos. Nuestra Patria está avanzando materialmente, aunque en lo moral no hemos logrado lo mismo. Sacudámonos, tenemos la gran obligación con nuestro país, cuidémoslo de advenedizos y de intrusos; considerando que nadie permite que ningún ser humano desconocido intervenga en nuestras vidas; estamos conscientes que esto es aún peor, porque conocemos a los vecinos históricamente, y por lo que pasamos; consecuentemente tenemos que ser responsables por nuestro país; no podemos desviarnos de la temática haitiana para no desvirtuar las obligaciones de todo dominicano, como es defender su patria. Nuestros obreros necesitan trabajar, pero los haitianos lo hacen por menos dinero, realidad problemática para nuestros laboriosos trabajadores. Sin embargo, la infancia paupérrima haitiana aprieta el alma; andan descalzos, con sus ropitas desgarradas igual que la nuestra; porque su tristeza los cuelgan, al dirigirse a alguien. ¡Es tristísimo lo que ocurre en Haití, lástima que no podemos ayudarlos! Es doloroso lo que escribo, no desearía que sucediera nunca; aunque no podemos permitir que la realidad nos enfrente azotándonos.

listindiario.com

El Ayuntamiento de Santiago tala árboles para remodelar parque

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SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Autoridades del Ayuntamiento de Santiago, bajo la tutela del departamento de Plazas y Parques, han talado varias especies de árboles en el parque Fernando Valerio, donde se ha iniciado un proceso de readecuación del área.

El desmonte de  los árboles ha llamado la atención de sectores ecológicos de Santiago, quienes han adelantado       que harán una inspección de las especies eliminadas en el lugar.

El parque Plaza Valerio, es uno de los espacios más legendario de Santiago de los Caballeros. Está  ubicado entre las calles Santiago Rodríguez,  Colón, Independencia  y Restauración.

Como ocurrió en marzo del 2015, en el parque Duarte, las autoridades han eliminado por completo varias especies y  otras las han podado y al igual que en la gestión de  Juan  Gilberto Serulle Ramia, los ejecutivos del Ayuntamiento,  han adelantado, que los ejemplares eliminados, en el parque eran  árboles irrecuperables.

Sobre la eliminación de los árboles,  la encargada de Plaza y parque, Soraya Suárez, ha dicho, que se trata de especies enfermas que representaban, peligros para los  visitantes a esta  plaza.

“El parque tenía o tiene, porque todavía le quedan,  muchos árboles, que aunque tú los ve con hojas verde,  están podrido por dentro, de tal  forma que muchas ramas se han caído y nos han heridos a visitantes” explicó  Soraya Suárez, dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) quien ocupa el puesto desde la  gestión de Serulle.

La ejecutiva municipal aseguró que se han eliminado  otras especies, considerada invasivas, para dar paso a la sustitución con especies nativas. Suárez asegura la tala de los árboles es parte de los trabajos que realiza, para lograr la transformación total del parque.

Mientras se  tumban los árboles en el parque de la plaza  Valerio en la parte baja de Santiago de los Caballeros, el recinto ha estado cerrado.

 

Inauguran este jueves 911 en Santiago

SANTIAGO.- El presidente de la República, Danilo Medina, encabezará este jueves el acto de inauguración del Sistema Nacional de Atención a Emergencia y Seguridad 9-1-1, en la zona Norte, con asiento en esta ciudad, con el cual la población espera que se reduzca el alto índice de inseguridad. (Seguir leyendo…)

Un acto de salvajismo

Horripilante. Así, a secas, ha sido el violento ataque a machetazos que un haitiano perpetró contra una joven de 14 años cuyo amor pretendía.

Los veinte machetazos que descargó sobre su cuerpo obligaron a la amputación de ambos brazos y severos daños en el resto de sus articulaciones, aparte del trauma psicológico que tal bestialidad entraña.

El haitiano quería tenerla de novia a la fuerza y ella lo rechazaba, de la misma manera que lo hizo su hermana, a la que el agresor también pretendía.

El barrio Nueva Esperanza de Los Quilombos, en Pedro Brand, donde ocurrió el suceso, y donde hay una nutrida presencia de inmigrantes haitianos ilegales, ha quedado conmovido, como todo el país, por tan brutal ataque.

Este episodio es uno de más, entre centenares, en los que haitianos ilegales han hecho galas de conductas salvajes frente a sus víctimas, sean o no dominicanos, utilizando machetes y cuchillos y escapando del brazo de la justicia porque carecen de documentación auténtica que los identifi que.

Por eso huyen y evaden exitosamente la persecución de la autoridad.

Porque no dejan rastros.

Por la frecuencia con que ocurren, y la impunidad que los acompaña, estos sucesos comienzan a proyectar la realidad de una colonia de inmigrantes extremadamente peligrosa y violenta.

Una colonia que ya ha protagonizado resistencia armada contra la autoridad (como fue el caso del barrio 27 de Febrero hace tres años), y entre cuyos miembros fi guran muchos que han sido vinculados a todo tipo de delitos.

Evaden las leyes de Migración, violan niñas y ancianas, degu¨ellan compatriotas o dominicanos, roban y asaltan, participan del contrabando de armas, drogas y otros productos y también de migrantes, actuando siempre con desfachatada prepotencia.

Componen una generación distinta a la que les antecedió, que la formaban mayormente trabajadores agrícolas o de la construcción con bajo o escaso comportamiento delictivo, en bajo perfi l y sometidos a un régimen de residencia temporal que ya no existe.

Amparados ahora en la fl ojedad de las leyes, las que irrespetan en muchos sentidos, o en el apoyo que concitan entre grupos extranjeros y locales que nunca protestan por sus desafueros salvajes ni sus crímenes, estos inmigrantes haitianos se sienten envalentonados para entrar, vivir y actuar a sus anchas, como si este fuera su propio país.

Ahí están las consecuencias. Ese es el alto costo que debemos pagar por la indiferencia y negligencia en el manejo del tema migratorio y las dobleces en la defensa de nuestra soberanía y dignidad.

http://listindiario.com/editorial/2017/05/25/467379/un-acto-de-salvajismo

Estructuras históricas de Santiago en completo abandono

CasasantiagoSANTIAGO.- Las infraestructuras de valor histórico en Santiago, a medida que pasa el tiempo tienen menos valor, carecen de personas que velen por su preservación, la mayoría de ellas han sido destruidas por falta de supervisión de algún organismo que puedan impedir el deterioro de las mismas.

No obstante, en la mayoría de los casos, se justifican en que están abandonadas para proceder con su demolición y levantar proyectos de parqueos o edificaciones modernas.

Las calles 16 de Agosto, San Luis, Beller, el Sol, Restauración entre otras, han sido escenario de las demoliciones de estos monumentos históricos de la ciudad, para construir parqueos públicos y privados.

Los propietarios de dichas estructuras, desearían poder remozar estas edificaciones, pero son tantos los procedimientos para someterse a un diseño de Monumentos cultural, que prefieren dejarlas en el abandono.

Mientras que la intención de las autoridades de preservar estas viviendas no funciona porque también la política gubernamental es ambigua.

Las autoridades les piden a los propietarios de estas casas históricas que las reparen en un diseño que preserve su arquitectura, pero no aportan ni un centavo.

En el centro histórico de Santiago, es donde se puede presenciar muchos de estos monumentos históricos en completo abandono, con lo que poco a poco se va perdiendo la historia colonial de la ciudad corazón.

Por Patricia Peña Espinal

diariode3.com

Batalla de Las Carreras, 21 de abril de 1849

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En el año de 1848, cuando Francia reconoció la independencia dominicana mediante la firma de un Tratado de Paz, Amistad, Comercio y Navegación, los haitianos, con Faustino Souluque a la cabeza, creían que los franceses al reconocer a los dominicanos tenían la intención de instalar una base naval en Samaná, lo que motivó otra invasión de la parte este de la isla por parte de los haitianos.

Atravesando la línea de las dos nacionalidades, el presidente Souluque invadió el territorio de la República el 5 de marzo de 1849, al mando de un ejército numeroso de 18,000 soldados bien armados, iniciando su avance para reconquistar la naciente nación dominicana. Ante este hecho el presidente dominicano Manuel Jiménez, quien comandaba sus tropas desde el cuartel general de Sabana Buey, en Baní, llamó a la movilización general.

Pero a pesar de la táctica de guerra de guerrillas y el hostigamiento en los caminos del sur, el valor y capacidad combativa de gladiadores como el general Antonio Duvergé Duval, la superioridad numérica, el equipamiento y la traición de oficiales dominicanos como Valentín Alcántara, que cobardemente hicieron pírrica resistencia a los haitianos, fomentando la insubordinación y la indisciplina, provocaron que fuéramos derrotados en los campos de Azua, y no obstante la resistencia en El Cajuil y las Matas de Farfán, el Corozo y Tábara Arriba, el 6 de abril de 1849, un Viernes Santo, Azua fue tomada por las tropas haitianas.

Ante el panorama descrito precedentemente, el presidente Manuel Jiménez, con sus generales desbordados por la indecisión e incapacidad de contener militarmente el avance de las huestes haitianas, emitió un decreto el 2 de abril de 1849, instruyendo al general Pedro Santana, quien se encontraba retirado en su hato en El Seibo para que se hiciera cargo del entonces desmoralizado ejército dominicano, quien al tomar el mando ordenó apresar al militar traidor Valentín Alcántara y lo envió a Santo Domingo a bordo de la fragata Cibao.

Una vez recuperada la autoridad y la moral perdidas, Santana designó a oficiales con reconocido don de mando en posiciones claves, como es el caso del general Antonio Duvergé, a quien encargó del puesto del Alto del Número, asistido del coronel Francisco Domínguez.

A la flotilla naval, que estaba al mando del almirante Cambiasso, con la fragata Cibao como buque insignia, además de las goletas General Santana, 27 de Febrero, y Constitución, se le ordenó cubrir la costa sur, desde Playa Grande a Palmar de Ocoa, con la misión de obligar al ejército haitiano a que abandonara el camino de la costa, y se viera precisado a desviarse por montañosas e inhóspitas rutas hasta el teatro de operaciones de El Número, forzándolos a que bajaran al río Ocoa. En efecto, la presencia de la flotilla naval en el litoral sur obligó a que el enemigo se desviara de la zona costera, retardándose y agotándose, enfilando directo a la emboscada que le tenían preparada los centuriones dominicanos Duvergé y Domínguez.

La estrategia de Santana fue exitosa, pues el ejército haitiano fue desgastado y derrotado por las tropas al mando del general Duvergé en El Número.

El 18 de abril el resto del ejército haitiano se dirigió al cantón de Las Carreras, y tan pronto el general Santana se enteró de la arribada de la tropa enemiga al punto acordado, se dirigió al teatro de operaciones a organizar el ataque en los llanos ribereños del río Ocoa, dividiendo las tropas dominicanas en cuatro regimientos. Se preparaba para una lucha desigual, pues debía enfrentar a 15,000 soldados haitianos, bien entrenados y equipados con caballería, gendarmería, lanceros, metrallas y cañones, contando apenas con 800 bravos soldados dominicanos.

Siendo aproximadamente las cuatro de la tarde del 21 de abril del año 1849, los haitianos empezaron a cañonear las posiciones dominicanas con una pieza de artillería emplazada en un cerro, apoyando con su fuego sistemático el avance de sus tropas de infantería y caballería que intentaban forzar el paso en el río Ocoa, produciéndose allí un cerrado tiroteo que no permitió al enemigo alcanzar la orilla opuesta, lo que fue aprovechado por el mando militar criollo para contraatacar, mediante un asalto de arma blanca y una carga de la caballería que comandaba el coronel Ferrer. El general Santana ordenó a su escolta atacar haciéndose cargo de esa operación.

Los haitianos abandonaron en precipitada fuga el campo de batalla, quedando los regimientos enemigos 2 y 30, devastados casi por completo.

En esta batalla los invasores perdieron a tres generales, además de que sufrieron grandes bajas entre sus oficiales. Frente a tal desastre, el remanente del ejército haitiano se retiró buscando refugio en las alturas, ya que la oscuridad de la noche impidió que los dominicanos explotaran el éxito. Después de esta importante derrota inicial infringida a los haitianos, el general Santana, previendo un contraataque que permitiera al enemigo, con una fuerza militar muy superior, penetrar con una potente embestida nuestras frágiles defensas, ideó otra estrategia ordenando al coronel Domínguez alejarse con cien hombres hacia la línea enemiga cruzando el río Ocoa, para luego al sonido del toque de retirada haitiana de cornetas y tambores, regresar, atacando por el flanco izquierdo enemigo de norte a sur, haciendo parecer que a las tropas nuestras les habían llegado refuerzos, sembrando el pánico y la duda en la retaguardia del ejército haitiano, precisamente en momentos en que, en otra zona del teatro de guerra, tropas haitianas penetraban nuestras defensas cruzando el río. Dichas columnas retrocedieron por orden superior siendo aniquiladas por nuestro ejército, al machete, cuando confundidas y llenas de pánico retrocedían en desbandada camino a sus posiciones anteriores de combate.

Con estas acciones, la moral y fortaleza combativa fue recuperada por nuestras tropas, ya empuñando la espada de Aquiles, tomando la ofensiva y atacando por las alas derecha, izquierda y el centro.

El 23 de abril el invasor emprendía la retirada por la costa al compás del bombardeo de nuestra artillería naval de 30 cañones, desde Playa Grande a Caracoles, las derrotadas tropas haitianas, no sin antes incendiar a su paso los poblados de Azua y San Juan de la Maguana.

Es así como después de haberse abonado las ubérrimas tierras dominicanas con sudor y sangre, el 6 de mayo de 1849 volvió a desplegarse en nuestros pueblos fronterizos del sur, nuestra Enseña Tricolor.

SANTANA COMO ESPADA LIBERTADORA

Con este triunfo el general Pedro Santana se había consagrado como nuestra espada libertadora más destacada, estratega vencedor de la Batalla de Las Carreras, y muro de contención de otro intento de invasión haitiana, pero manchó la estela de gloria que le adornaba, descendiendo al averno más oscuro y profundo, cuando en adición a su traidor proceder anexionista, desterró al Padre de la Patria Juan Pablo Duarte y a toda su familia, ordenando el fusilamiento de próceres como María Trinidad Sánchez, su hermano Andrés, Francisco del Rosario Sánchez, Antonio Duvergé, los hermanos Puello, José Contreras y Cayetano Germosén.

Al conmemorarse este año el 173 Aniversario de nuestra Independencia, levantemos a lo alto nuestro orgullo dominicanista con el gallardete de la dignidad y el honor, sustentado en el legado de nuestros patriotas, generando con nuestro diario desempeño (personal y profesional), buenos ejemplos – comenzando por el respeto a la Constitución y a las leyes-, que incentiven a la superación con el estudio y el trabajo honrado, reforzados por una eficiente educación integral, para que tengamos la Patria segura y progresista por la que Duarte y todos estos ilustres prohombres soñaron y lucharon.

Texto: diariodominicano.com

Jose Manuel Glas

Jose Manuel Glas.jpgFue un singular personaje del siglo XIX.

Comerciante, diplomático, político y filántropo, José Manuel Glas es una de las figuras más atrayentes del Santiago de la segunda mitad del siglo XIX.

Nació el 9 de abril de 1834 en la villa de Cotuí, siendo hijo de José Glas Adames, un sacerdote que luego ahorcaría los hábitos y de la mulata María Lucas, apodada Mariquita.

A pesar de que llevaba el apellido de su padre, Glas siempre se presentó como hijo natural. Creció en San Francisco de Macorís, donde fue bautizado por un haitiano, jefe de escuadrón en esa ciudad, de apellido Ambot y la señora María Luisa Alejandrino.

El general Gregorio Luperón resaltaba de él su carácter afable, su fisonomía risueña, su mirada seductora, la fineza de su trato y su introspección. El norteamericano Randolph Keim lo recordaba como un hombre de pequeña anatomía y formal en exceso. Sus gustos aristocráticos llegaron al extremo de marcar sus trajes, camisas, medias, pañuelos y otras prendas de vestir con una letra “G”, identificatoria de su apellido.

En 1861, decidió abandonar San Francisco de Macorís y mudarse a Santiago, que era una ciudad con mayores expectativas de progreso; como recordaba Luperón, “sus cálculos eran más poderosos que su razón”. Glas compró un solar en la acera sur de la calle de la Cuesta Blanca (hoy Duarte), entre el callejón del ex-Convento (hoy General Cabrera) y la calle Del Sol. Allí levantó unos almacenes, que el incendio del 6 de septiembre de 1863, en la guerra de la Restauración, destruyó. Después del incendio, Glas fue uno de los primeros en restablecer su comercio. Sobre las ruinas de sus almacenes construyó un nuevo inmueble de dos plantas que respondía a tres propósitos: un lugar para la venta de mercancías, un almacén y una vivienda.

Glas se había integrado tempranamente al movimiento restaurador. Aunque se contó entre los que salió a recibir a los primeros soldados de los batallones de la corona española en Palmar, el 22 de abril de 1861 y que ya en la ciudad se esmeró en obsequiarlos, luego decidió apoyar a los dominicanos. Estuvo implicado en el movimiento del 24 de febrero de 1863 en contra de la Anexión y ese mismo año fue “comunicado” masón junto a varias personalidades por el delegado de la Gran Logia Nacional, Antonio Delfín Madrigal hijo. También formó parte de la Comisión de Hacienda del Gobierno Provisional Restaurador.

En 1867 fue regidor del Ayuntamiento y en 1869 era Venerable Maestro de la logia de masones Nuevo Mundo No.5. El 10 de junio de 1870, Glas casó con Gumercinda Malagón, hija de Ambrosio Malagón y Saturnina Pérez, viuda de Victoriano Pérez y con quien había procreado una hija, Clementina. Para Glas, fue de su eterna consideración y afecto, al punto que la envió a estudiar a Alemania, empeñado en darle una buena educación. En poco tiempo, la casa comercial de Glas llegó a ser la más grande de Santiago y una de las más fuertes del Cibao. Tenía las cosas más indispensables y sus clientes venían de todas partes. Sus capitales y su nombre aumentaron. Su esposa sería testigo del crecimiento de su fortuna como exportador de tabaco y campeche, destilador de alcoholes, prestamista, contratista de obras públicas y propietario de numerosos inmuebles en el Cibao.

En 1874, ocupando el Ministerio de Hacienda, fue comisionado por el gobierno de Ignacio María González para negociar un empréstito de tres millones de pesos en Europa. En 1875 fue miembro de la Junta de Fábrica de la Iglesia Mayor, instalada el 1 de abril de 1875 y empresario de la reconstrucción de la casa de gobierno en Santiago. Ese mismo año salió nuevamente con destino a Europa, esta vez específicamente a París, en representación del gobierno de González, para celebrar un contrato con el señor Mardochée Lambert, negociante armador de esa ciudad, para la explotación de los guanos, guanitos y fosfato de cal de la isla de Alta-Vela.

Talento y fortuna no le faltaban, como apuntaba Luperón. En 1874, después de su renuncia como Ministro de Hacienda, obtuvo del Poder Ejecutivo dos concesiones, una para acometer la empresa de canalizar el río Yaque, desde Santiago hasta la desembocadura del río en [Montecristi]] y otra para la apertura de un camino de Santiago a Puerto Plata. En 1876 en su finca en Punta de Mangle, Samaná, comenzó a fomentar cacao y en Estero Balsa, la compra de campeche, mientras que en 1877, estableció una finca de 1,200 tareas en Cabeza de Toro, en la banda sur de la península de Samaná, a la que bautizó con el nombre de Gumercinda y en la que sembró caña de azúcar yerba de guinea.

En 1881, decidió invertir dinero ganado en sus actividades comerciales en el financiamiento de una obra de infraestructura de importancia para la ciudad: un puente sobre el arroyo de Nibaje. Ya antes había prestado su concurso económico para la construcción y arrendamiento del mercado de Santo Domingo en 1878 y el de Santiago en 1879. Incondicional del presidente Ulises Heureaux, en 1882, le adjudicó la construcción de la torre del reloj en la Fortaleza San Luis y del Palacio de Gobernación en 1884.

En 1888 presidió la Junta de Fábrica creada por Monseñor Fernando Arturo de Meriño para la continuación de los trabajos de la Iglesia Mayor, paralizados en 1884 y reiniciados entonces. En 1889, integró el Comité Propagador del proyecto del Ferrocarril Central Dominicano y fue uno de los expositores dominicanos en la Exposición Universal de París, contándose entre los primeros representantes de nuestro país en una exposición en el extranjero. En 1890, fue junto a su yerno Enrique Pou, cofundador de la sociedad “Amigos del Adelanto”, creada por el Pbro. Angel Rusterucci, párroco de la iglesia Nuestra Señora de la Altagracia, para impulsar la construcción del parque Colón. En 1891 se unió a Manuel de Jesús Galván y al munícipe mocano Carlos María de Rojas en la “Carlos M. de Rojas y Ca.” para fundar la “Compañía del ferrocarril mediterráneo del Cibao”, en el interés de establecer un ferrocaril que comunicara las provincias de Santiago, La Vega y Espaillat, con una vía lateral hasta San Francisco de Macorís.

En ese mismo año decidió donar gustosamente al hospital “San Rafael”, recién fundado por la sociedad “La Caridad” el usufructo, por tiempo indefinido, de la barca que había mandado construir para el cruce del río Yaque en el paso de Los Borbones. En 1892, fue miembro de la subcomisión regional creada con motivo de la celebración del IV Centenario del Descubrimiento de América.

Glas ya se encontraba enfermo de tuberculosis en octubre de 1891. Sintiendo con seguridad que perdía sus fuerzas, en ese mismo mes puso en venta varias de sus propiedades, entre ellas siete estancias abandonadas en Samaná. A propósito de su quebranto, hizo construir en San José de las Matas una casa en madera de caoba y otras especies preciosas, en la que buscó recuperar su salud, entre aquellas serranías de clima seco pero fresco. Después de una estadía de más de tres meses, entre octubre de 1891 y febrero de 1892, en junio de ese año viajó a Hamburgo, Alemania, en compañía de su esposa, la señora Claudina Moya y el Dr. Pedro Pablo Dobal En Berlín se entrevistó con el famoso Dr. Robert Koch, descubridor del bacilo de la tuberculosis. En agradecimiento a sus servicios, Glas obsequió al Dr. Dobal un bastón de marfil.

En 1893, temiendo cercana tal vez la muerte, puso en venta una estancia en Monte Abajo, Moca. El 24 de noviembre de ese año, se instaló a instancias suyas una Sociedad Agrícola Comercial, para “propender al adelanto y progreso de la agricultura”, siendo electo como su presidente. El 16 de agosto de 1894, los jóvenes que habían fundado el Centro de Recreo lo habían declarado Miembro Honorario de esa sociedad. Pero ya todo estaba perdido. Tendría una contextura cadavérica. Consumido, el 23 de noviembre de 1894 hizo llamar a Sebastián Pichardo para dictar su testamento.

La muerte le sorprendió en 1895, el 9 de enero. Tenía entonces sesenta años de edad. Al momento de dictar su testamento, el mausoleo que Glas había encargado a Italia para recibir sus restos y los de todos los miembros de su familia, no había llegado al país. Había sido encargado al escultor Oreste Bardi a un costo de quince mil francos. Este imponente panteón en el Cementerio Municipal de la 30 de Marzo – cuyo toque humano se lo confiere la estatua yacente de Glas, tallada en Niza, Francia, en el taller de Jules Feberv, para quien posó acostado con una mortaja – es una obra ecléctica, pues en él se combinan lo clásico, lo románico, lo gótico y el art nouveau.

Texto: enciclopedia dominicana