La masacre de los franceses en 1804

Pintura del siglo XIX que muestra una escena de la masacre de los franceses en 1804.

En 1804, el gobernador general de Haití Jean Jacques Dessalines, ordena la masacre general de todos los franceses sin distinción de sexo o edad. Según la información suministrada en el artículo, la masacre se llevó acabo entre el 19 de abril y el 14 de mayo de 1804 por todo lo largo y ancho de Haití.

Nos llama la atención un detalle hasta ahora desconocido. Parece que algunos franceses de Santiago fueron capturados por los haitianos y llevados a Cabo Haitiano donde fueron masacrados.

Esta masacre general, que fue la última de varias masacres que los haitianos habían ejecutado contra los franceses desde 1791, tuvo un impacto aterrador en el imaginario de los dominicanos. El resultado fue un miedo atroz a los haitianos y por ello pusieron su confianza en las tropas francesas mandadas por Napoleon Bonaparte y lideradas por el general Leclerc y, a la muerte de éste, el general Ferrand. Ese rechazo de los dominicanos a la autoridad de Dessalines, mas la alianza con los franceses, fue lo que produjo la ira que Dessalines descarga contra la población civil dominicana en la invasión de 1805.

La proclamación de Dessalines a los dominicanos

La proclamación se hizo el 12 de mayo de 1804 con motivos de avisar a los dominicanos que si no se unían a Haití, iban a sufrir el peor de los castigos junto con el último remanente de los franceses que estaban afincados en la ciudad de Santo Domingo. Con esto se desmorona el mito que algunos han difundido diciendo que Dessalines no invadió para pelear contra los dominicanos, sino que solo fue contra los franceses.

Cuando Dessalines toma la decisión de invadir la parte española de la isla a principios de 1805, lo hizo con la decidida intención de vencer al remanente francés en la ciudad de Santo Domingo y luego dar la orden de otra masacre general, pero esta vez contra toda la población dominicana.

Al no cumplirse el deseo de vencer a las tropas francesas, en su retirada hacia Haití Dessalines ejecutó parte de su plan genocida contra los indefensos e inocentes habitantes dominicanos. La matanza contra los dominicanos no fue completa porque las tropas haitianas solo destruyeron lo que estaba en su camino. Si hubiesen vencido a los franceses, el exterminio de los dominicanos hubiera sido completo porque los haitianos hubieran tenido el control de la isla completa, sin dejar tiempo ni espacio para que quienes huían hacia los bosques y se escondían en las sabanas efectivamente pudieran salvar sus vidas.

Fue práctica común de Dessalines, durante la masacre general de los franceses en 1804, de ofrecer protección a los franceses si mostraban fidelidad a él. Sin embargo, sus palabras y promesas nunca fueron sinceras y solo servían para que aquellos franceses que lograban esconderse y salvar sus vidas, se presentaran ante él y, sin ellos tener la menor idea antes de presentarse, degollarlos. No hay por qué pensar que lo mismo no lo aplicaría contra los dominicanos, e inclusive se hizo algo similar en el degüello de Moca.

Veamos la proclamación traducida al español.

Apenas fueron expulsadas las tropas francesas, por un sentimiento libre y espontáneo, ustedes reconocieron mi autoridad. Cuidadoso de su prosperidad antes que la ruina del territorio que habitan, les dí una recepción favorable. Desde entonces los he considerado como mis hijos y no ha disminuido mi fidelidad hacia ustedes. Como prueba de mi solicitud paternal, en los lugares que se rindieron a mi poder, he propuesto que los líderes sean hombres sacados de ustedes mismos. Envidiosos de haberlos aceptados como mis amigos, que les dí mucho tiempo para que se recolectaran y me aseguré de su fidelidad, he restringido la ira insoportable de mis soldados. Desde luego yo mismo me felicitaba por el éxito de mi solicitud con la que pretendía evitar el derrame de más sangre. Pero en aquel momento, un sacerdote fanático no les había puesto en sus pechos la ira, todavía el incendiario Ferrand no les había dado el veneno de la mentira y la calumnia. Escritos originados en la desesperanza y la debilidad, han sido circulados y de inmediato muchos de ustedes, seducidos por las insinuaciones perfidias, solicitaron la amistad y la protección de los franceses. Se atrevieron encojonarme por juntarse con mis enemigos. Españoles, ¡reflexionen! En la orilla del precipicio que se ha abierto debajo de sus pies, ¿ese amo diabólico los salvará a ustedes cuando con espada y fuego los perseguiré hasta la última trinchera donde se escondan?

¡Ah!, sin lugar a dudas que sus rezos, sus mañas, sus reliquias religiosas no serán impedimentos para mi invasión. Tan vano como débil, ¡no los podrá proteger cuando yo los entierre a él y a ustedes en las ruinas de su capital! Recuérdense que ni con los recursos e intelecto de los europeos han podido vencerme, y que por mis manos victoriosas se ha rendido el capitán general Rochambeau. Para atraer a su bando a los españoles, ellos propagan la noticia de la llegada a Santo Domingo de carabelas llenas de tropas francesas. ¿Por qué eso no ha sido verdad? Poco se imaginan que con retrasar mis ataques hasta este tiempo, mi meta ha sido incrementar nuestros recursos y la cantidad de las víctimas. Para crear desconfianza y terror, ustedes van a sufrir la misma suerte que ya sufrieron los franceses, pero yo no tengo razón para tratarlos así. ¿Los males de los franceses también les aplican a los españoles? ¿Tengo que aplicarles a ustedes los crímenes que hicieron los franceses en contra de mi gente? Ellos tienen la afronta de decir que, reducidos a huir para sentirse seguros, me van a derrotar en la parte sureña de la isla. ¡Está bien! Sepan que estoy preparado y que el rayo les va caer sobre sus cabezas. Sepan que mis soldados están ansiosos por recibir la señal de ir y reconquistar las fronteras que la naturaleza nos ha dado. Un poco más y con el peso de mi poder pisotearé el remanente francés.

¡Españoles! Es a ustedes a quienes les hablo solo porque quiero salvarlos. Ustedes, que son culpables de la evasión, podrán preservar sus vidas solo hasta donde mi clemencia se atreva protegerlos. Todavía hay tiempo para evitar un error que será fatal para ustedes. Si no quieren que su sangre sea derramada junta con la de los franceses, rompan todas las alianzas con mi enemigo. Díganme sin demora en qué parte de su territorio debo comenzar mi ataque o si debo atacar por todas partes sin discriminación. Les doy quince días para que me digan sus intenciones y se unan a mi bando. Ustedes saben que conocemos todos los caminos de Santo Domingo y que en más de una ocasión hemos visto a sus soldados dispersarse ante nosotros. En pocas palabras, ustedes saben de lo que soy capaz y de lo que me atrevo hacer. Piensen en su preservación.

Reciban mi promesa de no lastimarlos, ni a su persona ni a sus propiedades, si se aprovechan de esta ocasión de ser admitidos entre los hijos de Haití.

Cabo Haitiano, 8 Mayo 1804.
Primer Año de Independencia
Gobernador General, DESSALINES

Fuente: patriadominicana.wordpress.com/la-proclamacion-de-dessalines-a-los-dominicanos-en-1804

¿Tiene ud idea del problema de la migración haitiana?

haitianosEs curioso que mientras ciertas personas pretenden que aceptemos la migración como algo sencillamente “inevitable” y que incluso hasta nos beneficia (lo cual no es tan así), países que han tenido más tiempo olas migratorias están girando hacia un sentido opuesto: restringir la llegada de migrantes. Se acusa a esos países inmediatamente de “xenofobia”. Sí, esa palabrita es muy utilizada. Pero ya no basta esa palabrita para explicar lo que está pasando en otros países y el por qué tenemos, como Estado de Chile, que poner un freno a lo que está ocurriendo, o sea, la llegada sin control y sin filtro de personas migrantes.

Y este asunto, el problema de la migración haitiana es digno caso de estudio. ¿Por qué ellos? Porque tras más de tres décadas de tolerar su migración, los países de la zona del Caribe les han cerrado las puertas. Ahorrémonos las expresiones de compasión y de falso humanitarismo y las acusaciones de xenofobia, racismo y etc., porque si sólo hubiera sido Guyana tal vez podría hablarse de racismo, o si hubiera sido Belice, Guyana y Costa Rica. Pero no es así. En la 25ª cumbre CARICOM celebrada en 2014 en San Vicente & Granadinas, el tema de la migración ilegal haitiana fue el centro del debate. Y se le exigió a Haití que tomara cartas en el asunto. ¿Lo hizo? Curiosamente, lo que hizo fue comenzar a enviar haitianos a Chile. Por eso, en el año 2017, las puertas del Caribe se cerraron a Haití.

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ANACAONA…la Flor de Oro

anacaonaNació en la Isla La Española.

En la lengua de los taínos su nombre significaba Flor de Oro. Era hermana del cacique Bohechío y fue la esposa del cacique Caonabo, con quien tuvo a Higüemota.

Se distinguió por su belleza, inteligencia y talento para las poesías, memorizándolas para recitarlas en los areíto ante los otros aborígenes.

Cuando su hermano Bohechío murió, Anacaona gobernó el Cacicazgo de Jaragua en su lugar.

A la llegada a la isla de la expedición de Cristóbal Colón, en diciembre de 1492, Anacaona se distinguió por su curiosidad y gran admiración por los españoles, porque veía en aquellos hombres conocimientos diferentes a los de su comunidad. Pero los abusos que cometieron algunos de quienes quedaron en el Fuerte Navidad contra las mujeres hicieron que dejara de admirarles y les viera como una amenaza a combatir. Convenció entonces a Caonabo para que les exterminase. A su regreso, el 28 de noviembre de 1493, Colón encontró el fuerte destruido y sus 39 moradores asesinados.

Años después, el gobernador de la isla Nicolás de Ovando recibió la noticia de que Anacaona estaba tramando un plan contra los españoles. Entonces Ovando mandó decir a Anacaona que iba hacia Jaragua para una visita amistosa.

El gobernador llegó con más de trescientos cincuenta hombres y fue recibido con fiestas y bailes en un caney. Cuando todos estaban reunidos en la fiesta, los españoles prendieron fuego al caney.

En el momento del ataque algunos aborígenes lograron sacar a Anacaona del lugar. Entre los sobrevivientes que escaparon estaban su hija Higüemota; su sobrino Guarocuya, quien fue entregado a Fray Bartolomé de las Casas, quien lo cristianizó con el nombre de Enriquillo; Mencía, nieta de Anacaona y el líder tribal Hatuey, quien posteriormente escapó a Cuba y allí organizó la resistencia, pero fue capturado en batalla y muerto por orden de Diego Velázquez de Cuéllar.

Ovando ordenó una intensa búsqueda hasta lograr capturar a Anacaona, condenándola públicamente a la horca en 1503.

Texto: Pedro Luciano Vergés Vidal

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Santiago, una ciudad para vivir su historia y su cultura

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La catedral Santiago Apóstol es una de las estructuras más visitadas en el municipio Santiago.

Sus emblemáticos monumentos históricos, culturales y religiosos, forman parte de los pilares que adornan con su belleza a esta provincia situada en el Cibao

La provincia de Santiago tiene un significativo crecimiento económico y una rica cultura e historia que junto a los destinos turísticos que posee en sus municipios, la hacen más atractiva al momento de hacer un viaje para conocerla.

Su capital es Santiago de los Caballeros y está considerada como la segunda ciudad más importante del país, debido a las grandes industrias como el tabaco, textiles, cemento, zapatos, ron y otras que fortalecen cada día el sector financiero de la provincia.

Además, Santiago posee un aeropuerto internacional considerado como el tercero más importante del país. Su construcción empezó el 15 de febrero del 2000 y fue concluido en el 2002. El 18 de marzo del 2002 fue inaugurado.

Esta ciudad es testigo de varios hechos históricos, entre ellos la Batalla del 30 de marzo de 1844, donde los dominicanos afianzaron su independencia. Esta batalla se realizó en lo que hoy es el parque Imbert.

Sus emblemáticos monumentos forman parte de los pilares que adornan con sus encantos a esta provincia situada en el valle del Cibao.

Monumentos de la ciudad

Cuando el turista se encuentra en la “Ciudad Corazón”, podrá notar el impresionante monumento a los héroes de la Restauración.

Esta admirable obra que representa a los santiagueros, está ubicada en el Cerro del Castillo, un lugar escogido por los dominicanos durante la guerra restauradora que se produjo en el año 1863.

El monumento tiene muchos elementos para conocer los hechos de la Restauración, además de las diferentes plazas que tiene a su alrededor, entre ellas, las plazas periódico La Información, tradiciones santiagueras, Águilas Cibaeñas, los famosos coches, entre otros elementos que decoran el área.

Al subir al monumento se puede apreciar en el primer nivel su historia a través de los civilistas de la Guerra Restauradora; en los tres niveles restantes se observan elementos alusivos a la Restauración, al carnaval santiaguero, murales de diferentes pintores, y una vista panorámica de la ciudad de Santiago que se aprecia desde el quinto piso.

Su diseño se debe al arquitecto Henry Gazón Bona y fue inaugurado en el 1944 por Rafael Leónidas Trujillo Molina para conmemorar el centenario de la Independencia Nacional. En un principio llevó el nombre de “Monumento a la Paz de Trujillo”.

Cuando los turistas llegan a este destino pueden disfrutar de un recorrido en los famosos coches y apreciar el Gran Teatro, el Monumento y otros lugares de interés en la zona.

El Palacio Consistorial, el Centro de Recreo y la Casa de la Cultura, son tres estructuras ubicadas frente al parque central, que también tienen su historia al momento de visitarla.

El Palacio Consistorial fue fundado entre octubre de 1894 a noviembre de 1896 por el ingeniero Leuniso Luis Liberto Bogaert.
En este edificio se encuentra un museo con los diferentes trajes del carnaval santiaguero, cuyos coloridos atraen al visitante cuando llega a ese destino histórico, situado en la calle Benito Monción esquina Calle Del Sol, y esa edificación sirve de sede a la oficina regional del Ministerio de Cultura.

Al lado del Palacio Consistorial está el centro de Recreo, una estructura fundada el 16 de agosto de 1894. Este lugar fue el centro de la vida social de la clase alta. Su construcción fue realizada por el arquitecto Pedro de Castro y su inauguración fue en el año 1930.

Otro atractivo de Santiago es el Gran Teatro Cibao, construido en el 1992 y su diseño es una réplica del Teatro Nacional de Santo Domingo.

Estadio y el Gran Arena

Todo el que llega a la Ciudad Corazón visita el Estadio de las Águilas Cibaeñas y el Gran Arena, dos estructuras muy importantes para el deporte de la provincia. El Estadio de las Águilas fue inaugurado el 25 de octubre del 1958 y es el lugar donde se realizan los juegos de béisbol; el Gran Arena, que era conocido como el Palacio de los Deportes se utiliza para la práctica de basketball, y fue construido en el año 1979.

El Centro Cultural Eduardo León Jimenes, es otro lugar muy visitado por los foráneos. Fue inaugurado el 3 de octubre del 2003, y es un proyecto creado por la Fundación Eduardo León Jimenes para acoger las obras de arte que han sido premiadas desde 1964, con el primer Concurso de Arte.

Sus programas educativos, de animación sociocultural, investigativos, informativos y expositivos giran en torno a la dominicanidad dentro de su contexto caribeño.

En la actualidad tiene 40 colecciones sobre artes visuales, arqueología, etnografía, folklore dominicano, cultura popular dominicana, fotografía dominicana, bibliográfica, cartografía, documental y multimedia.

También son dignos de conocer en esta ciudad otros sitios de interés como la casa donde vivió y murió Matías Ramón Mella, uno de los padres de la patria; el busto de las Hermanas Mirabal, ubicado en las avenidas Las Carreras y Don Antonio Guzmán; el museo de la fortaleza San Luis y la Escuela de Bellas Artes, un lugar para desarrollar habilidades.

Catedral y parques

Otro de los atractivos expresados a través de las estructuras de este municipio cibaeño es la Catedral Santiago Apóstol, con una belleza en su estilo ecléctico que sigue el rito romano o latino.
En un principio inició como un templo parroquial que en el año 1862 fue destruido por un terremoto y entre 1868 a 1894 se reconstruye la nueva estructura que es consagrada en el año 1895.

Su nombre se debe al apóstol Santiago el Mayor, y su catedral es la iglesia madre de la arquidiócesis de Santiago de los Caballeros, y su arzobispo metropolitano es monseñor Freddy Antonio de Jesús Breton Martínez.

Santiago posee varios parques recreativos que embellecen la ciudad, y una muestra de eso es el parque Duarte, construido en el año 1844, el cual posee una glorieta que fue la primera construcción de concreto en la ciudad.

También está el parque Colón que tiene como atractivo la representación de las tres naves utilizadas por Cristóbal Colon en su primer viaje al Nuevo Mundo. El parque Imbert es otro de los lugares frecuentados por los santiagueros para recrearse.

Ruinas 
Santiago de los Caballeros estuvo ubicado en San Francisco de Jacagua, fundado en el año 1595, hoy distrito municipal de la ciudad. Luego de su destrucción por un terremoto fue trasladado a su actual lugar.

Antidominicanos y haitianización

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LEONOR PORCELLA DE BREA

A nuestras laboriosas Fuerzas Armadas:

¿No fue suficiente que Haití  nos dominara por espacio de veintidós horrendos años? No olviden que lo más importante para cualquier nación es la libertad. ¡Dios! hay que comprender que poco a poco, la República de Haití volverá a invadirnos, aunque sea pasivamente. No podemos aceptarlo; dominicanos despierten, escriban, hablen por televisión, lo que es imposible es quedarnos de brazos cruzados, a cuenta de que ambas naciones en la actualidad se llevan bien. ¿Y qué es llevarse, bien? ¿En qué consiste? ¿Es dejarnos invadir a cuenta de amistad? ¡Qué inmensa equivocación! Nuestros vecinos y la República Dominicana, somos amigos, aunque completamente distintos, en personalidad. En una foto del Listín: ¡Haitianos agrupados pidiendo limosnas, obstruyen el tráfico! Dicen: en diversos artículos en distintas partes, muchos de los egresados sin documentos, tienen un pasado delictivo. De ser cierto. ¿Es eso lo que buscamos, que delincan también en nuestra amada patria?

¡Todo dominicano que ame su país tiene que actuar siempre en su defensa! Nuestras Fuerzas Armadas, no desearían una revuelta entre ambos países, tampoco ningún dominicano consciente, incluyéndome; sin embargo, no desearlo no significa no poder aceptarlo, existen realidades que se imponen en la vida de los seres humanos, porque cuando hay que actuar uno lo hace como una urgencia impostergable, y si es por la patria más, por ser obligatorio. Por todo lo expuesto: A las Fuerzas Armadas de la República Dominicana, que abran sus ojos a todo el largo de nuestra frontera: En el 2012 según encuesta migratoria, había 458,000 haitianos; en el 2016 había aproximadamente 1.3 millones; en la actualidad, es increíble que en nuestra amada patria haya prácticamente un millón de haitianos indocumentados, porque han repatriado muchos; a pesar de que muy pocas de nuestras autoridades los detengan. ¡Realidad poco vistas en naciones democráticas del mundo! ¿Nos juzgarán, como antipatrióticos, o  a quienes nada les importa? Dios conoce que la Patria es lo más importante para el dominicano, igualmente para padres, e hijos. Nuestra Patria está avanzando materialmente, aunque en lo moral no hemos logrado lo mismo. Sacudámonos, tenemos la gran obligación con nuestro país, cuidémoslo de advenedizos y de intrusos; considerando que nadie permite que ningún ser humano desconocido intervenga en nuestras vidas; estamos conscientes que esto es aún peor, porque conocemos a los vecinos históricamente, y por lo que pasamos; consecuentemente tenemos que ser responsables por nuestro país; no podemos desviarnos de la temática haitiana para no desvirtuar las obligaciones de todo dominicano, como es defender su patria. Nuestros obreros necesitan trabajar, pero los haitianos lo hacen por menos dinero, realidad problemática para nuestros laboriosos trabajadores. Sin embargo, la infancia paupérrima haitiana aprieta el alma; andan descalzos, con sus ropitas desgarradas igual que la nuestra; porque su tristeza los cuelgan, al dirigirse a alguien. ¡Es tristísimo lo que ocurre en Haití, lástima que no podemos ayudarlos! Es doloroso lo que escribo, no desearía que sucediera nunca; aunque no podemos permitir que la realidad nos enfrente azotándonos.

listindiario.com

El Ayuntamiento de Santiago tala árboles para remodelar parque

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SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Autoridades del Ayuntamiento de Santiago, bajo la tutela del departamento de Plazas y Parques, han talado varias especies de árboles en el parque Fernando Valerio, donde se ha iniciado un proceso de readecuación del área.

El desmonte de  los árboles ha llamado la atención de sectores ecológicos de Santiago, quienes han adelantado       que harán una inspección de las especies eliminadas en el lugar.

El parque Plaza Valerio, es uno de los espacios más legendario de Santiago de los Caballeros. Está  ubicado entre las calles Santiago Rodríguez,  Colón, Independencia  y Restauración.

Como ocurrió en marzo del 2015, en el parque Duarte, las autoridades han eliminado por completo varias especies y  otras las han podado y al igual que en la gestión de  Juan  Gilberto Serulle Ramia, los ejecutivos del Ayuntamiento,  han adelantado, que los ejemplares eliminados, en el parque eran  árboles irrecuperables.

Sobre la eliminación de los árboles,  la encargada de Plaza y parque, Soraya Suárez, ha dicho, que se trata de especies enfermas que representaban, peligros para los  visitantes a esta  plaza.

“El parque tenía o tiene, porque todavía le quedan,  muchos árboles, que aunque tú los ve con hojas verde,  están podrido por dentro, de tal  forma que muchas ramas se han caído y nos han heridos a visitantes” explicó  Soraya Suárez, dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) quien ocupa el puesto desde la  gestión de Serulle.

La ejecutiva municipal aseguró que se han eliminado  otras especies, considerada invasivas, para dar paso a la sustitución con especies nativas. Suárez asegura la tala de los árboles es parte de los trabajos que realiza, para lograr la transformación total del parque.

Mientras se  tumban los árboles en el parque de la plaza  Valerio en la parte baja de Santiago de los Caballeros, el recinto ha estado cerrado.

 

Inauguran este jueves 911 en Santiago

SANTIAGO.- El presidente de la República, Danilo Medina, encabezará este jueves el acto de inauguración del Sistema Nacional de Atención a Emergencia y Seguridad 9-1-1, en la zona Norte, con asiento en esta ciudad, con el cual la población espera que se reduzca el alto índice de inseguridad. (Seguir leyendo…)

Un acto de salvajismo

Horripilante. Así, a secas, ha sido el violento ataque a machetazos que un haitiano perpetró contra una joven de 14 años cuyo amor pretendía.

Los veinte machetazos que descargó sobre su cuerpo obligaron a la amputación de ambos brazos y severos daños en el resto de sus articulaciones, aparte del trauma psicológico que tal bestialidad entraña.

El haitiano quería tenerla de novia a la fuerza y ella lo rechazaba, de la misma manera que lo hizo su hermana, a la que el agresor también pretendía.

El barrio Nueva Esperanza de Los Quilombos, en Pedro Brand, donde ocurrió el suceso, y donde hay una nutrida presencia de inmigrantes haitianos ilegales, ha quedado conmovido, como todo el país, por tan brutal ataque.

Este episodio es uno de más, entre centenares, en los que haitianos ilegales han hecho galas de conductas salvajes frente a sus víctimas, sean o no dominicanos, utilizando machetes y cuchillos y escapando del brazo de la justicia porque carecen de documentación auténtica que los identifi que.

Por eso huyen y evaden exitosamente la persecución de la autoridad.

Porque no dejan rastros.

Por la frecuencia con que ocurren, y la impunidad que los acompaña, estos sucesos comienzan a proyectar la realidad de una colonia de inmigrantes extremadamente peligrosa y violenta.

Una colonia que ya ha protagonizado resistencia armada contra la autoridad (como fue el caso del barrio 27 de Febrero hace tres años), y entre cuyos miembros fi guran muchos que han sido vinculados a todo tipo de delitos.

Evaden las leyes de Migración, violan niñas y ancianas, degu¨ellan compatriotas o dominicanos, roban y asaltan, participan del contrabando de armas, drogas y otros productos y también de migrantes, actuando siempre con desfachatada prepotencia.

Componen una generación distinta a la que les antecedió, que la formaban mayormente trabajadores agrícolas o de la construcción con bajo o escaso comportamiento delictivo, en bajo perfi l y sometidos a un régimen de residencia temporal que ya no existe.

Amparados ahora en la fl ojedad de las leyes, las que irrespetan en muchos sentidos, o en el apoyo que concitan entre grupos extranjeros y locales que nunca protestan por sus desafueros salvajes ni sus crímenes, estos inmigrantes haitianos se sienten envalentonados para entrar, vivir y actuar a sus anchas, como si este fuera su propio país.

Ahí están las consecuencias. Ese es el alto costo que debemos pagar por la indiferencia y negligencia en el manejo del tema migratorio y las dobleces en la defensa de nuestra soberanía y dignidad.

http://listindiario.com/editorial/2017/05/25/467379/un-acto-de-salvajismo

Estructuras históricas de Santiago en completo abandono

CasasantiagoSANTIAGO.- Las infraestructuras de valor histórico en Santiago, a medida que pasa el tiempo tienen menos valor, carecen de personas que velen por su preservación, la mayoría de ellas han sido destruidas por falta de supervisión de algún organismo que puedan impedir el deterioro de las mismas.

No obstante, en la mayoría de los casos, se justifican en que están abandonadas para proceder con su demolición y levantar proyectos de parqueos o edificaciones modernas.

Las calles 16 de Agosto, San Luis, Beller, el Sol, Restauración entre otras, han sido escenario de las demoliciones de estos monumentos históricos de la ciudad, para construir parqueos públicos y privados.

Los propietarios de dichas estructuras, desearían poder remozar estas edificaciones, pero son tantos los procedimientos para someterse a un diseño de Monumentos cultural, que prefieren dejarlas en el abandono.

Mientras que la intención de las autoridades de preservar estas viviendas no funciona porque también la política gubernamental es ambigua.

Las autoridades les piden a los propietarios de estas casas históricas que las reparen en un diseño que preserve su arquitectura, pero no aportan ni un centavo.

En el centro histórico de Santiago, es donde se puede presenciar muchos de estos monumentos históricos en completo abandono, con lo que poco a poco se va perdiendo la historia colonial de la ciudad corazón.

Por Patricia Peña Espinal

diariode3.com

Batalla de Las Carreras, 21 de abril de 1849

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En el año de 1848, cuando Francia reconoció la independencia dominicana mediante la firma de un Tratado de Paz, Amistad, Comercio y Navegación, los haitianos, con Faustino Souluque a la cabeza, creían que los franceses al reconocer a los dominicanos tenían la intención de instalar una base naval en Samaná, lo que motivó otra invasión de la parte este de la isla por parte de los haitianos.

Atravesando la línea de las dos nacionalidades, el presidente Souluque invadió el territorio de la República el 5 de marzo de 1849, al mando de un ejército numeroso de 18,000 soldados bien armados, iniciando su avance para reconquistar la naciente nación dominicana. Ante este hecho el presidente dominicano Manuel Jiménez, quien comandaba sus tropas desde el cuartel general de Sabana Buey, en Baní, llamó a la movilización general.

Pero a pesar de la táctica de guerra de guerrillas y el hostigamiento en los caminos del sur, el valor y capacidad combativa de gladiadores como el general Antonio Duvergé Duval, la superioridad numérica, el equipamiento y la traición de oficiales dominicanos como Valentín Alcántara, que cobardemente hicieron pírrica resistencia a los haitianos, fomentando la insubordinación y la indisciplina, provocaron que fuéramos derrotados en los campos de Azua, y no obstante la resistencia en El Cajuil y las Matas de Farfán, el Corozo y Tábara Arriba, el 6 de abril de 1849, un Viernes Santo, Azua fue tomada por las tropas haitianas.

Ante el panorama descrito precedentemente, el presidente Manuel Jiménez, con sus generales desbordados por la indecisión e incapacidad de contener militarmente el avance de las huestes haitianas, emitió un decreto el 2 de abril de 1849, instruyendo al general Pedro Santana, quien se encontraba retirado en su hato en El Seibo para que se hiciera cargo del entonces desmoralizado ejército dominicano, quien al tomar el mando ordenó apresar al militar traidor Valentín Alcántara y lo envió a Santo Domingo a bordo de la fragata Cibao.

Una vez recuperada la autoridad y la moral perdidas, Santana designó a oficiales con reconocido don de mando en posiciones claves, como es el caso del general Antonio Duvergé, a quien encargó del puesto del Alto del Número, asistido del coronel Francisco Domínguez.

A la flotilla naval, que estaba al mando del almirante Cambiasso, con la fragata Cibao como buque insignia, además de las goletas General Santana, 27 de Febrero, y Constitución, se le ordenó cubrir la costa sur, desde Playa Grande a Palmar de Ocoa, con la misión de obligar al ejército haitiano a que abandonara el camino de la costa, y se viera precisado a desviarse por montañosas e inhóspitas rutas hasta el teatro de operaciones de El Número, forzándolos a que bajaran al río Ocoa. En efecto, la presencia de la flotilla naval en el litoral sur obligó a que el enemigo se desviara de la zona costera, retardándose y agotándose, enfilando directo a la emboscada que le tenían preparada los centuriones dominicanos Duvergé y Domínguez.

La estrategia de Santana fue exitosa, pues el ejército haitiano fue desgastado y derrotado por las tropas al mando del general Duvergé en El Número.

El 18 de abril el resto del ejército haitiano se dirigió al cantón de Las Carreras, y tan pronto el general Santana se enteró de la arribada de la tropa enemiga al punto acordado, se dirigió al teatro de operaciones a organizar el ataque en los llanos ribereños del río Ocoa, dividiendo las tropas dominicanas en cuatro regimientos. Se preparaba para una lucha desigual, pues debía enfrentar a 15,000 soldados haitianos, bien entrenados y equipados con caballería, gendarmería, lanceros, metrallas y cañones, contando apenas con 800 bravos soldados dominicanos.

Siendo aproximadamente las cuatro de la tarde del 21 de abril del año 1849, los haitianos empezaron a cañonear las posiciones dominicanas con una pieza de artillería emplazada en un cerro, apoyando con su fuego sistemático el avance de sus tropas de infantería y caballería que intentaban forzar el paso en el río Ocoa, produciéndose allí un cerrado tiroteo que no permitió al enemigo alcanzar la orilla opuesta, lo que fue aprovechado por el mando militar criollo para contraatacar, mediante un asalto de arma blanca y una carga de la caballería que comandaba el coronel Ferrer. El general Santana ordenó a su escolta atacar haciéndose cargo de esa operación.

Los haitianos abandonaron en precipitada fuga el campo de batalla, quedando los regimientos enemigos 2 y 30, devastados casi por completo.

En esta batalla los invasores perdieron a tres generales, además de que sufrieron grandes bajas entre sus oficiales. Frente a tal desastre, el remanente del ejército haitiano se retiró buscando refugio en las alturas, ya que la oscuridad de la noche impidió que los dominicanos explotaran el éxito. Después de esta importante derrota inicial infringida a los haitianos, el general Santana, previendo un contraataque que permitiera al enemigo, con una fuerza militar muy superior, penetrar con una potente embestida nuestras frágiles defensas, ideó otra estrategia ordenando al coronel Domínguez alejarse con cien hombres hacia la línea enemiga cruzando el río Ocoa, para luego al sonido del toque de retirada haitiana de cornetas y tambores, regresar, atacando por el flanco izquierdo enemigo de norte a sur, haciendo parecer que a las tropas nuestras les habían llegado refuerzos, sembrando el pánico y la duda en la retaguardia del ejército haitiano, precisamente en momentos en que, en otra zona del teatro de guerra, tropas haitianas penetraban nuestras defensas cruzando el río. Dichas columnas retrocedieron por orden superior siendo aniquiladas por nuestro ejército, al machete, cuando confundidas y llenas de pánico retrocedían en desbandada camino a sus posiciones anteriores de combate.

Con estas acciones, la moral y fortaleza combativa fue recuperada por nuestras tropas, ya empuñando la espada de Aquiles, tomando la ofensiva y atacando por las alas derecha, izquierda y el centro.

El 23 de abril el invasor emprendía la retirada por la costa al compás del bombardeo de nuestra artillería naval de 30 cañones, desde Playa Grande a Caracoles, las derrotadas tropas haitianas, no sin antes incendiar a su paso los poblados de Azua y San Juan de la Maguana.

Es así como después de haberse abonado las ubérrimas tierras dominicanas con sudor y sangre, el 6 de mayo de 1849 volvió a desplegarse en nuestros pueblos fronterizos del sur, nuestra Enseña Tricolor.

SANTANA COMO ESPADA LIBERTADORA

Con este triunfo el general Pedro Santana se había consagrado como nuestra espada libertadora más destacada, estratega vencedor de la Batalla de Las Carreras, y muro de contención de otro intento de invasión haitiana, pero manchó la estela de gloria que le adornaba, descendiendo al averno más oscuro y profundo, cuando en adición a su traidor proceder anexionista, desterró al Padre de la Patria Juan Pablo Duarte y a toda su familia, ordenando el fusilamiento de próceres como María Trinidad Sánchez, su hermano Andrés, Francisco del Rosario Sánchez, Antonio Duvergé, los hermanos Puello, José Contreras y Cayetano Germosén.

Al conmemorarse este año el 173 Aniversario de nuestra Independencia, levantemos a lo alto nuestro orgullo dominicanista con el gallardete de la dignidad y el honor, sustentado en el legado de nuestros patriotas, generando con nuestro diario desempeño (personal y profesional), buenos ejemplos – comenzando por el respeto a la Constitución y a las leyes-, que incentiven a la superación con el estudio y el trabajo honrado, reforzados por una eficiente educación integral, para que tengamos la Patria segura y progresista por la que Duarte y todos estos ilustres prohombres soñaron y lucharon.

Texto: diariodominicano.com